La situación del UP Langreo es límite. El histórico conjunto asturiano atraviesa uno de los momentos más delicados de sus 64 años de vida, con una deuda que supera los 400.000 euros y con serias dificultades para garantizar su continuidad hasta el final de la temporada.
La voz de alarma la dio Adrián Torre, presidente de la Junta Gestora y, al mismo tiempo, portero del primer equipo. En una comparecencia marcada por la preocupación, Torre cifró en 60.000 euros la cantidad necesaria para poder concluir el curso sin poner en riesgo la viabilidad inmediata del club. Una cifra urgente que refleja la gravedad del momento y que ha activado a la masa social azulgrana.
EL CONJUNTO ASTURIANO VIVE UNA SITUACIÓN LÍMITE EN LO ECONÓMICO
Fundado en 1961, el Langreo ha sido un referente del fútbol modesto en Asturias y un trampolín para jugadores que más tarde brillaron en la élite. Por sus filas pasó nada menos que David Villa, uno de los máximos goleadores de la historia de la selección española, así como Abel Bretones, actual futbolista del Real Oviedo. Precisamente Bretones ha querido implicarse de forma directa en el rescate de la entidad con una donación de 10.000 euros, un gesto que ha sido recibido como un impulso anímico y económico en plena tormenta.
La entidad busca ahora apoyos institucionales, empresariales y sociales para evitar un desenlace traumático, a la vez que pelea por evitar el descenso en Liga -están 15º en Segunda Federación, a tres de la salvación-. Mientras el primer equipo compite cada fin de semana, en los despachos se libra una batalla igual o más importante: salvar a un club histórico que lucha por no escribir el capítulo más triste de su historia.
