El CD Buñol ha firmado una de las páginas más brillantes de su historia tras finalizar sexto en el Grupo VI de Tercera Federación con 50 puntos. El conjunto buñolense, recién ascendido a la categoría, supera con creces el objetivo inicial de la permanencia y alcanza la mejor posición liguera del club en sus 105 años de vida.
Un recién ascendido que terminó mirando hacia arriba
La temporada del Buñol ha ido mucho más allá de la simple salvación. El equipo dirigido por Alejandro San Isidro ha completado un curso de enorme regularidad, con 13 victorias, 11 empates y 10 derrotas, compitiendo durante buena parte del campeonato en una zona cómoda de la clasificación y cerrando la liga cerca de los puestos de promoción.
El broche llegó en el Beltrán Báguena, donde el conjunto blanquinegro venció por 1-0 a la UD Alzira gracias a un gol de Pablo Lluch en el minuto 90. Ese triunfo, unido a otros resultados de la jornada, permitió al Buñol escalar hasta la sexta plaza y despedir la temporada con una alegría ante su afición.
El logro tiene un valor especial por el contexto. El objetivo marcado al inicio era asentarse en Tercera Federación y evitar una campaña de sufrimiento, pero el equipo ha acabado consolidándose como uno de los bloques más competitivos del grupo.
