El Villena volvió rápidamente a Preferente tras el descenso de la temporada pasada y lo ha hecho siendo fiel a sus ideas, lo que le ha permitido además varios éxitos en otros equipos de la entidad, como el juvenil, infantil y alevín. Repasamos la temporada recién terminada después del ascenso del primer equipo.
El club presidido por Ginés Leal Expósito, quien anteriormente ya fuese vicepresidente y que actualmente acumula cinco años como presidente, se fijó como objetivo para el primer equipo el hecho de que compitiesen yendo partido a partido sin renunciar a nada y estar lo más arriba posible en la clasificación, algo que siempre han logrado en el Grupo VI de Primera Regional, donde su peor posición fue la cuarta, ocupándola únicamente en la primera jornada, y posteriormente han ido alternando la primera y la segunda plaza hasta que finalmente tuvieron que recurrir a la promoción para conseguir el ascenso a Preferente sólo un año después de haber perdido la categoría.
Desde el club valoran la temporada como “muy buena, ya que además del ascenso del primer equipo a Preferente, el juvenil A está disputando la 2º eliminatoria de ascenso a Liga Nacional. El infantil A ha sido campeón de su grupo y asciende a Primera Regional, y el alevín A también ha sido campeón de su grupo de fútbol-8”, considerando que las claves de estos éxitos en sus distintos equipos han sido “el esfuerzo, dedicación y profesionalidad de los distintos entrenadores que conforman el club, mención especial para los jugadores de cada uno de los 15 equipos que conforman las diferentes plantillas y que dedican su esfuerzo y su superación día a día”, mientras que, focalizada directamente con el primer equipo, destacan “el apostar por los jugadores de la ‘casa’, que el vestuario ha sido una ‘familia’, el trabajo diario y la profesionalidad tanto de jugadores como de los técnicos”.
Esta gesta la han conseguido con un cuerpo técnico formado por el entrenador Javier Vidal, el preparador físico Juan Alberto Ferre, el delegado José F. Hernández, el fisioterapeuta Jorge Navarro, el entrenador de porteros Julio Palmer, el rehabilitador Sergio Nácher y el encargado de campo Lorenzo Gutiérrez. Un grupo que destaca principalmente porque llegaron procedentes de las categorías inferiores, apostando por ellos al máximo desde la coordinación deportiva gracias al gran trabajo que estaban realizando en la base.
En cuanto a la plantilla, ha estado formada por los porteros Leo y Julio; los defensas Sergi, Aroca, Tomás, Cata y Jordi; los centrocampistas Sebas, Mateo, Héctor Selva, Héctor Sánchez, Gómez y Sergio Sánchez; y los delanteros Rafa, Tato, Pablo, Adrián, Bejamín y Emma. A ellos hay que unir a varios jugadores tanto del filial como del juvenil que han participado en el primer equipo, como Manu, Adrián Requena, Milán, Enrique, Alejandro y Fran del segundo equipo y Martí, Agudo, Adrián, David y Carlitos del juvenil. Esto, unido a que la media de edad es de 22-23 años y a que hay jugadores recién salidos del juvenil, y hasta seis que dieron el salto desde el filial, demuestra el claro objetivo que buscan de potenciar al máximo la base y la cantera.
Tras su ascenso, de cara a la próxima temporada, se plantean como principal objetivo continuar con el proyecto del fútbol base que se inició hace unas cuantas temporadas y en el cual se incluye también el primer equipo. Además, también trabajarán por conseguir que los equipos estén encuadrados en las mejores categorías posibles sin renunciar por ello a la metodología de trabajo que aplican actualmente. Por lo tanto, se continuará con el mismo cuerpo técnico y se espera que renueven la gran mayoría de jugadores, apostando por gente de la casa para ir partido a partido.
