La jornada 30 del Grupo VI de Tercera Federación deja este sábado a las 18:30 horas en el Luis Suñer Picó un partido cargado de tensión entre dos equipos que siguen mirando de frente a la zona baja. El Alzira, decimoquinto con 27 puntos, recibe al Español de San Vicente, decimotercero con 33, en un duelo que puede apretar todavía más la pelea por la permanencia o, por el contrario, darle mucho aire al conjunto sanvicentero.
La lectura clasificatoria es muy clara. Si gana el Alzira, se colocará a solo tres puntos del Español de San Vicente cuando ya solo quedarían cuatro jornadas por disputarse. Si vence el equipo de Jaime Pérez, en cambio, abriría una distancia de nueve puntos sobre un rival directo y daría un paso muy importante hacia la tranquilidad en el tramo final.
El Alzira llega vivo, pero sin margen
El conjunto azulgrana afronta el partido después de empatar 0-0 en casa del Roda, un punto trabajado que le permitió seguir fuera del descenso directo gracias también a otros resultados. El equipo de Pascu Domingo ha mejorado en solidez desde el cambio de entrenador y enlaza ya dos partidos consecutivos sin encajar, pero sigue caminando sobre el alambre y con la amenaza añadida de los posibles arrastres.
Ese contexto convierte el choque de este sábado en una cita crítica para el Alzira, que ya no puede permitirse demasiados tropiezos. Más aún teniendo en cuenta que todavía le espera un calendario muy exigente en estas últimas jornadas.
El CD Español quiere rematar su reacción
El Español de San Vicente llega después de caer por 2-1 en Sagunto ante el Atlético Saguntino en un partido que se le escapó en el descuento, cuando estaba volcado buscando la victoria. Esa derrota cortó una gran dinámica, ya que el equipo venía de cinco victorias consecutivas y de siete jornadas sin perder, una reacción que le permitió salir de una situación muy comprometida y depender ahora de sí mismo para seguir fuera del peligro.
Precisamente por eso, el partido en Alzira aparece como una oportunidad muy importante para confirmar todo lo bueno que había construido el equipo en las últimas semanas. El club lo ha definido como un duelo psicológico por la permanencia.
