Javi Gracia durante un entrenamiento. / Foto: Valencia CF.

Gracia medita irse pero pesa mucho su compromiso con vestuario y afición

Javi Gracia durante un entrenamiento. / Foto: Valencia CF.

El Valencia CF cerró el mercado de fichajes de este ‘verano’ 2020 sin hacer ni una sola incorporación a su plantilla más allá de la recuperación de los jugadores que estaban cedidos y que finalmente se han quedado en la plantilla valencianista. La decisión de no  fichar a nadie se ha argumentado desde el club en la crisis económica que ha generado la pandemia mundial del COVID-19 y el desfase presupuestario que provoca además el hecho de no haber obtenido la clasificación para ninguna competición europea.

Sin embargo, eso que ahora argumentan no es lo que le contaron al navarro Javi Gracia cuando le ofrecieron ser el entrenador del Valencia CF para esta temporada y la siguiente. Al técnico le hicieron saber que habrían salidas importantes por los problemas económicos, le exigieron que en este nuevo proyecto tuviera una participación importante los jugadores de la cantera, principalmente Kangin, y eso sí le garantizaron entre cuatro y cinco fichajes para sustituir a los jugadores que saldrían.

Esos fichajes, como es obvio no han llegado pese a que el técnico ha trabajado codo con codo con el secretario técnico, Miguel Ángel Corona, para intentar convencer a jugadores de venir a un club que públicamente ha generado infinidad de dudas a los jugadores, principalmente por la noticia de los impagos del pasado mes de agosto. Gracia convenció personalmente a Reina o Capoue para venir, y Corona tuvo atados al menos a tres centrales que le agradaban al entrenador como Pezzella, Murillo y Foyth. La lista de jugadores con los que se ha negociado por parte del secretario técnico es más amplia y al final de este mercado ha quedado evidenciado que no cuenta para nada su opinión en el club para el cargo que está contratado.

Ahora, con el cierre del mercado Javi Gracia tiene la intención de reunirse con el presidente, Anil Murthy, para pedirle explicaciones de lo que ha sucedido y de porqué no han llegado las incorporaciones ni siquiera el último día. El técnico tenía bastante asumido desde hacía días que no iban a fichar a nadie y así lo pensaba también este lunes, pero siempre tuvo la esperanza de que el máximo accionista movilizara a su amigo, Jorge Mendes para poder traer un par de refuerzos.

El navarro quiere saber que le exigen con este equipo y decirle a Anil que le han mentido él y Peter Lim

La idea del técnico tras el cierre del mercado y tras un mercado de mentiras es la de marcharse del club porque se siente engañado y eso es lo que le quiere transmitir al presidente. Quiere decirle que le han engañado, tanto él como el máximo accionista y que va a entrenar a un equipo que en nada se parece a lo que le prometieron. Sin embargo, según la información que tiene Golsmedia.com el técnico parece más convencido de seguir que de marcharse y le pesa mucho más la ilusión de entrenar a un club como el Valencia CF por su historia, el compromiso con los jugadores a los que entrena (varios le han pedido que siga) y por supuesto el devolver la confianza a una afición que le ha acogido con todo el cariño y que confía en él para que sea capaz de conducir al equipo en un año complicadísimo por todo lo que rodea al club y por la bajada de nivel deportivo de la plantilla.

El entrenador en esa reunión también quiere saber que piensa el propietario, cuales serán las exigencias que habrá con él en cuanto a los objetivos del equipo durante la temporada. En definitiva quiere saber si con la plantilla que le han dejado, le exigirán como lo que le deberían exigir y por tanto con una mala racha de resultados le mandarán al paro. Todo eso debe quedar definido, pese a que ya sabe por experiencia el navarro que todo lo que le pueda decir Murthy, debe ser puesto en cuarentena porque su palabra no tiene credibilidad.

En las próximas horas está previsto que Gracia se reúna con su representante y que posteriormente tenga una reunión con el presidente de la entidad para definir su futuro. Pese a que el técnico lleva semanas tocado y el cierre del mercado ha sido un golpe duro, este martes parece que pesa más en el entrenador la intención de seguir que la de irse aunque no descarta ningún escenario porque también sabe que Meriton ha perdido la confianza en él por sus declaraciones públicas.