El Mérida atraviesa un momento complicado en este tramo final de temporada, marcado por una estadística que está penalizando seriamente sus opciones: los penaltis. El conjunto romano ha fallado sus últimos cinco lanzamientos desde los once metros, una racha negativa que ha coincidido con la marcha de Álvaro García, hasta entonces uno de sus principales especialistas.
El último episodio de esta serie se produjo el pasado fin de semana, cuando Martín Solar erró una pena máxima en la derrota por 0-2 ante el Lugo. Un fallo que simboliza la falta de acierto del equipo en momentos clave y que ha terminado por pasar factura en la clasificación.
LOS ROMANOS SOLO HAN ANOTADO 1 DE LOS 6 PENALTIS QUE HAN LANZADO ESTA TEMPORADA
Más allá de los números, esta ineficacia desde el punto de penalti ha supuesto una losa para un Mérida que ha visto cómo se le escapaban puntos importantes en la pelea por el ‘playoff’. La falta de un lanzador fiable tras la salida de Álvaro García ha dejado al equipo sin una referencia clara en este tipo de acciones.
La consecuencia es evidente: el conjunto romano ha dicho prácticamente adiós a sus opciones de ascenso. La distancia con la zona de privilegio y la dinámica reciente obligan a pensar en un escenario donde, salvo giro inesperado, el objetivo será continuar una temporada más en la Primera Federación. Una racha que refleja cómo los pequeños detalles pueden marcar grandes diferencias en el fútbol y que ha terminado por lastrar las aspiraciones de un equipo que soñó con cotas mayores.
