Avión del EDF Logroño sobre una pista llena de nieve. Foto: EDF Logroño.

La odisea hacia la Supercopa de España

Opinión

Avión del EDF Logroño sobre una pista llena de nieve. Foto: EDF Logroño.

Opinión

Llega el primer título de la temporada para las futbolistas femeninas. La Supercopa de España se juega en Almería y la disputan Levante, EDF Logroño, Atlético de Madrid y FC Barcelona en dos semifinales que tendrán la llave de la gran final del sábado. Pero aquí cada uno se puede quejar de lo suyo.

El pasado fin de semana, los nueve partidos de la decimoquinta jornada de la Primera Iberdrola, quedaron reducidos a dos “gracias” a Filomena. Tan sólo Levante, Granadilla Tenerife, Athletic Club y Eibar han jugado al fútbol en la pasa jornada. El Levante, ya en Almería, se queja evidentemente, de llegar con un partido más en las piernas y por tanto menos descanso que el Logroño, algo que la Federación debería haber tenido en cuenta.

El Logroño, por su parte, ha declarado en rueda de prensa que el viaje ha sido “para olvidar” y no es para menos: autobús Logroño-Madrid y vuelo Madrid-Almería veinticuatro horas antes de un partido crucial para un club que se lo toma como la final de su historia. Algo parecido pasaría en el fútbol masculino… claro. Pero la traca viene ahora.

Si esto es profesional, a mí que me registren. Y sin noticias de la Federación

El Atlético de Madrid, que han visto sus entrenamiento interrumpidos en los últimos 3 días, encuentra su odisea en el propio desplazamiento. Con un vuelo programado para las 19:50 del lunes, al llegar al aeropuerto se encuentran con la cancelación del mismo y sin posibilidad de viaje alternativo el mismo día. Las rojiblancas se han visto obligadas a hacer noche en Madrid, en un hotel de la capital, para coger el martes a las siete y media un AVE a Málaga y ahí un autobús a Almería. Si esto es profesional, a mí que me registren. Y sin noticias de la Federación.

Siguiente capítulo: El FC Barcelona, que jugaba en Madrid el finde, fue obligado a viajar hasta la capital de España cuando sobradamente se conocía que su partido no se celebraría. Quizá sí una batalla de bolas de nieve como la de Gran Vía y poco más. El Barça ha estado tres días confinado en su hotel sin poder entrenar de cara a uno de los partidos que le puede brindar el primer título de la temporada.

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Jugadoras del EDF Logroño bajo la tormenta Filomena. Foto: EDF Logroño.

Hasta el lunes ha durado esa excursión patrocinada por la RFEF para el conjunto azulgrana que ha terminado cogiendo un autobús de vuelta a Barcelona para subirse a un avión el martes con destino Almería. Tres días sin apenas entrenar. Tres días con poco más que un gimnasio y unas bicicletas estáticas para ponerse a punto para toda una semifinal de Supercopa. Las jugadoras, como siempre, han sido las únicas que han puesto sobre la mesa su enfado pero las únicas también a las que, como siempre, parece que no se tiene en cuenta. Intolerable.

Es evidente que nadie le pide a la Federación de Rubiales que controle la mayor nevada caída en la ciudad de Madrid en los últimos 50 años. Lo que sí se le pide es que ponga más medios a los clubes para que la Primera Iberdrola pueda parecer una liga que intenta profesionalizarse y no un grupo de amigas que quieren disfrutar de un hobbie.

Mañana empieza la Supercopa de España y va a empezar porque los clubes y las jugadoras llevan luchando años por sacar adelante este producto y no van a rendirse ahora. Porque si se plantasen ahora, hasta que a las competiciones se las tomara todo lo en serio que merecen, aún estaríamos esperando.