Los jugadores de la SD Ejea mostraron una pancarta de agradecimiento a sus socios. Imagen: SD Ejea.

SD Ejea, estar donde hay que estar cuando hay que estar

Opinión

Los jugadores de la SD Ejea mostraron una pancarta de agradecimiento a sus socios. Imagen: SD Ejea.

Opinión

La SD Ejea no ha vivido una temporada fácil. Es más, el año que ha sufrido la gente que rodea al club puntero en la comarca de las Cinco Villas es digno de reconocer, aguantando estoicamente en el ojo del huracán. Con un brusco cambio de rumbo en la dirección, con problemas a principio de temporada con el tema de entrenadores y con un relevo tras comenzar en el banquillo, la SD Ejea ha conseguido llegar vivita y coleando antes de finalizar definitivamente la temporada.

Si bien es cierto que han estado sumamente lejos del objetivo que se establecieron a principio de temporada, que era estar entre los tres primeros equipos del subgrupo B y optar al ascenso a Pro, no es menos cierto que tiene mucho mérito hacer lo que han hecho. Con un proyecto inestable desde la cabeza directiva hasta lo deportivo, pasando por varias manos el equipo, con una serie de lesiones importantes y con un recta final con demasiados partidos en poco tiempo.

Valorar lo que has conseguido

Por eso, por todos los problemas que ha tenido la SD Ejea, los aficionados y la gente que está dentro del club debe valorar enormemente lo que ha hecho el elenco blanquiazul. Un gran mercado de invierno en el que se ha recuperado la seña de identidad de un club que lejos de intentar ser profesional iba abocado a la desaparición. Un cuerpo técnico que ha conseguido exprimir al máximo a sus jugadores ante las adversidades.

Por eso, este Ejea tiene para mucho más. Debe sentar las bases para formar un proyecto que paulatinamente se profesionalice aún más. Pero no de golpe y porrazo. Confiar en un cuerpo técnico serio como Javi Moreno y José María García. Dar oportunidad a la gente de la casa como Néstor Pérez y Juli Carmona. Volver a vivir la esencia del fútbol lejos de vendehumos que prometen proyectos sin viabilidad que todos sabemos dónde acaban.