El River Ega, equipo de la Tercera División Navarra, sabía de las dificultades que iba a entrañar la permanencia en la categoría desde el primer día. El equipo de Andosilla que había conseguido ascender la pasada temporada era consciente de que el tránsito por Tercera iba a ser complicado.
Y eso que la temporada no comenzó nada mal con la primera victoria en la jornada 2 en su visita al Corellano, además fue conseguida de una forma muy contundente por 3-0. Sin embargo, el paso de las jornadas les hicieron caer en una posición complicada y hasta la jornada 7 solo conoció el signo de la derrota en las tres jornadas que disputó.
Tras ello, consiguió ganar al Subiza y volvió a ganar enteros en cuanto a nivel clasificatoria, pero el River seguía con dificultades para sumar de tres. Otras cinco jornadas sin ganar hasta que llegó la victoria contra el Txantrea por 2-1. Ahí parecía que el River podía reaccionar y pelear por la categoría.

Sin embargo, otra racha de cinco partidos consecutivos le ha impedido la reacción esperada en cuanto a resultados, no así en cuanto a juego y competitividad.
competir para soñar
Y es que si algo ha conseguido el River Ega es competir en estas últimas cinco jornadas que lleva sin ganar. Salvo el siempre complicado encuentro ante San Juan en el que cayó por 3-0 ha competido en todos los partidos. Perdió en Lekunberri por la mínima y en los otros tres consiguió sumar.
Además, frente a Subiza y Huarte consiguió hacerlo después de tener el marcador adverso. Ante los de Galar, fue perdiendo dos veces aunque llegó a remontar para ponerse 3-2, vio como después el Subiza igualó en el último minuto.
Frente a los cebolleros tras ir perdiendo por 0-3, el River consiguió igualar con tres goles en apenas quince minutos. Esto unido al empate en Villava, nos ofrecen una conclusión clara y es que el River Ega ha reaccionado pero el no poder sumar de tres le está impidiendo una reacción que se ha visto latente en la competitividad del equipo.