Alfredo Ortuño celebrando un gol con el Albacete. / Foto: Albacete Balompié.

Ortuño o la Pantoja

Opinión

Alfredo Ortuño celebrando un gol con el Albacete. / Foto: Albacete Balompié.

Opinión

El pasado domingo, sólo unas horas después de la infamia de Lugo, me llamó el reputado humorista Álvaro Velasco para hablar telemáticamente, entre otras cosas, del Alba. Fue en el programa de YouTube ‘Paquetes’ que codirige con Iñaki San Román. Quién soy yo para negarme. Este amigo, tan buen monologuista como antes periodista en el departamento de comunicación del Madrid, una vez que exprimimos cada línea de mi primer libro y mi extraño refugio del blog, me propuso confeccionar el peor once de la historia del club manchego; nuestro club. Y, claro, sin digerir aún lo sucedido tuve que contar hasta diez para no meter a la actual plantilla al completo en esa triste alineación en lugar de a los legendarios Nappi, Vulevic o Cacá. Motivos tenía para ello. Del 1-0 del fin de semana, jugando cincuenta minutos con uno más y sin un plan que ejecutar, lo que más me preocupa de todo es mi tocayo Ortuño. Pese a que el entrenador vio más que nada falta de pasión. Dónde está aquel ‘killer’ del Oviedo.

Lo que más me preocupa de este Albacete Balompié es mi tocayo Ortuño

Viéndole chocar con los defensas rivales, como uno de esos coches de las ferias del pueblo, y enemistado como está con el balón desde verano, recordé la máxima del maestro Araújo: “Nunca te metas con el delantero de tu equipo”. El sabio comunicador andaluz se refería siempre a que hay demasiadas probabilidades de que un simple gol, por aislado que sea, apague la más ocurrente de las críticas. Pero no temo. Más que un dardo quiero compartir un temor. No me inquieta el fútbol del delantero, que lo tiene; ni su pegada, que igual llega. Lo que me tiene en vilo es la desconfianza que transmite y contagia a compañeros y aficionados. Y si él no arranca de una maldita vez, he aquí lo más dañino: adiós a la paz en esta extraña temporada. Depender del olfato de Zozulia sería como fiar tu monedero a la Pantoja. Hay que recuperar a Ortuño como sea y eso no va a resultar nada sencillo. Quién piense en que ya llegará el mercado de invierno como parche, es que no sabe cómo está la caja por el virus.

Depender de Zozulia sería como fiar tu monedero a la Pantoja

He pensado qué ha podido pasar para que Ortuño acumule 655 minutos seco. Y en mitad de la reflexión, física, técnica y psicológica, me ha dado por analizar su trayectoria en busca de más luz. Su vida, y ya pido perdón por anticipado por el siguiente atropello, se resume en un párrafo que, sinceramente, explica mucho y anima a poner velas a San Judas Tadeo:

Formado en el Yeclano, aterrizó en al Alba juvenil hace 12 años, llegando a debutar con el primer equipo en 2008 siendo menor de edad. En la temporada 2011-12, ya fijo en el filial, fichó por el Getafe B y al año siguiente se fue al Levante B. Después emigró a La Hoya Lorca, aunque en enero de 2014 rescindió y fichó por el Granada hasta 2016. El nueve se fue cedido al Girona y luego volvió al Granada. En enero de 2015 acabó cedido a Las Palmas en Segunda. (Cojan aire). Con el ascenso a Primera, Las Palmas le compra pero le cede al Real Zaragoza. Allí, en enero de 2016 rescinde y se va al Mallorca. En agosto de 2016 vuelve a Las Palmas y sale nuevamente a préstamo, esta vez al Cádiz, hasta que da por acabado su contrato. (Beban, lo que sea). Entonces, el Valladolid le ficha pero LaLiga prohíbe la operación al realizarse fuera de tiempo. Regresa a Las Palmas, sin poder jugar y sin licencia, por lo que en enero de 2018 firmó con el Real Salt Lake, con el que pactó el finiquito en julio y volvió al Albacete, que lo cedió más tarde al Extremadura y luego al Oviedo. No sé ni siquiera si Ortuño sabe dónde está.

No sé ni siquiera si Ortuño sabe dónde está

Si a esta hora han llegado hasta aquí con aliento, habrán entendido casi todo. La inestabilidad general la traen algunos fichajes de serie. No sólo sabemos si el Alba podrá contar con sus goles sino, simplemente, si vestirá de blanco en enero o ya está haciendo las maletas.

isabel pantoja
Isabel Pantoja durante un concierto.

No sé ustedes, pero en estos momentos estoy tan desesperado que prefiero aferrarme a Zozulia. Aunque en mayo acabemos pidiendo explicaciones a las puertas de Cantora.