Imagen con la que el Lorca FC ha anunciado que Quique Pina Sánchez (hijo del ex-presidente de varios clubes Quique Pina) toma el mando de la Dirección General del club. | Foto: Lorca FC.

Roberto Torres: La afición del Lorca FC no merece todo esto

Opinión

Imagen con la que el Lorca FC ha anunciado que Quique Pina Sánchez (hijo del ex-presidente de varios clubes Quique Pina) toma el mando de la Dirección General del club. | Foto: Lorca FC.

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El Lorca FC se encuentra sumido en una triste realidad. En pleno mes de noviembre, tan solo quedan flashes de las ilusiones renovadas con las que el conjunto lorquino encaraba esta temporada en la que el objetivo debía ser intentar el ascenso, según afirmó su directiva. Nada más lejos de la realidad, el equipo se sitúa ahora último en el G. XIII-B de Tercera División con tan solo un punto y viendo como hasta diez jugadores se han marchado de la plantilla para reforzar a otros rivales de la competición.

Como no puede ser de otra forma, todas las miradas señalan a Roberto Torres como gran responsable de la situación que ahora atraviesa el club. El madrileño, después de anunciar en el mes de octubre que el proceso concursal en el que está sumida la entidad iba bien y que los pagos a la plantilla estaban garantizados, anunció hace apenas dos semanas que no podía hacerse cargo de los salarios y que quien quisiera salir tenía la puerta abierta para hacerlo. El motivo de esta decisión, según el máximo representante de la entidad, fue no conocer las cantidades a las que ascendían los contratos de los futbolistas del club. La respuesta hacia él podría ser similar: quien quiera creerse que el gestor de un club no sabe las cantidades que tiene que pagar cada mes a sus trabajadores, allá él.

Apenas 13 días después de anunciar aquel bombazo, gran parte del cuerpo técnico y hasta diez futbolistas que formaban parte de la plantilla han decidido marcharse. Algunos de ellos han preferido no comentar nada de la situación que atraviesa el club, mientras que otros como Adrián Campoy o Asensio David, capitán y canterano respectivamente, han dejado en el tintero mensajes que demuestran que ahora mismo el Lorca FC está a la deriva.

Para más inri, en la noche de ayer el club hacía oficial la llegada de Quique Pina Sánchez (hijo de Quique Pina Campuzano, ex-presidente de fútbol que muchos recordarán por su paso en el Granada CF y que ahora es Consejero Delegado en el Cádiz CF) como nuevo Director General del primer equipo. Toda una maniobra de Roberto Torres para pasar prácticamente al anonimato, ya que a partir de ahora será su nuevo fichaje quien esté en Lorca a tiempo completo.

ROBERTO TORRES ANUNCIÓ EL PASADO 17 DE OCTUBRE QUE LOS PAGOS DE LA PLANTILLA ESTABAN GARANTIZADOS Y QUE EL OBJETIVO DEBÍA SER EL ASCENSO

En ocasiones los milagros existen, pero en este caso se antoja más que complicado que el club retome el vuelo. El G. XIII de la Tercera División está más competido que nunca con el nuevo formato impuesto este verano, y el Lorca FC no ha empezado de la mejor manera. Si a eso se le suma que según Roberto Torres el equipo contará con futbolistas de la ciudad lorquina y alrededores que no cobren por jugar, el panorama se vuelve todavía más oscuro.

Con todo esto, me ronda la pregunta: ¿nadie piensa en los aficionados antes de actuar de esta manera?. Aquellas personas que siempre están detrás del equipo, que llevan desde 2003 montados en una montaña rusa con ascensos históricos como el que se consiguió de la mano de David Vidal a Segunda División en la 2016/2017 o renuncias de categoría como la que sumió al equipo al pozo de Tercera División en la 2018/2019. Sin duda alguna, durante estos días tan complicados tan solo puede haber sentimientos de rabia e impotencia en una hinchada que no comprende el motivo por el que en su club se actúa con tan poca transparencia, como si de una partida del PC Fútbol se tratase.

Afición Lorca FC
Grupo de aficionados del Lorca FC en una de las salidas del equipo a Alcorcón durante la temporada en Segunda División. | Foto: Lorca FC.

Habrá que esperar a los próximos días para conocer cuál es el proyecto que venden a bombo y platillo Roberto Torres y Quique Pina hijo, pero lo que está claro es que no cuentan con la confianza de una afición a la que han dejado completamente de lado. Un error mayúsculo que deberán solventar si realmente pretenden devolver al Lorca FC al sitio en el que debe estar.