Los jugadores del Tenerife celebran un gol ante el Castellón. / Foto: CD Tenerife.

Magnífica racha

Opinión

Los jugadores del Tenerife celebran un gol ante el Castellón. / Foto: CD Tenerife.

Opinión

Cuatro victorias consecutivas han cambiado, por fin, el rumbo de un Tenerife que desde que consiguió derrotar al Girona en el último partido liguero de 2020 ha protagonizado una magnífica racha de resultados que le han servido para recuperar confianza, para mejorar su clasificación en la Liga y, además, para alcanzar los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, donde, por cierto, se las verá con el Villarreal de Unai Emery.

El cambio de entrenador (Luis Miguel Ramis por Fran Fernández), parece que, ahora sí, está originando los ansiados ‘brotes verdes’ que pueden invitar a la esperanza de cara a este recién estrenado 2021.

El Tenerife lleva una magnífica racha de resultados en Liga y en Copa del Rey

Ya dije en un artículo anterior que la realidad es que Ramis se incorporó justo en el momento de mayor concentración de partidos desde que arrancó la temporada y por eso apenas tuvo tiempo para trabajar de verdad con su plantilla en los entrenamientos. Desde que llegó a la isla, prácticamente, lo primero que hizo fue sentarse en el banquillo para dirigir a su nuevo equipo en Almería, el jueves 26 de noviembre, y de ahí al 7 de diciembre, otros 3 enfrentamientos más. O sea, 4 partidos en 11 días para un recién llegado, lo que obviamente no parece lo más aconsejable cuando se trata de implantar nuevas ideas.

Pasada esa racha intensiva de partidos, con más sombras que luces, el Tenerife de Ramis ha entrado por fin en una fase de mayor estabilidad, mostrándose como un equipo mucho más férreo, que defiende mejor y que sabe sacar provecho de los errores del rival. Y todo esto dicho con cautela, que todavía queda mucho terreno por delante para demostrar que, de verdad, el equipo blanquiazul está en el buen camino que le permita aspirar a algo más que una simple permanencia en la Segunda División.

Ramis ha encontrado estabilidad y el club se merece estar en el año del Centenario con otro rol bien distinto al que ha desempeñado en la última década

Un club que será centenario en 2022 se merece llegar a ese año tan señalado con otro rol bien distinto al que ha venido desempeñando en la última década. Tras su último descenso de Primera a Segunda, en 2010, los dirigentes tinerfeñistas siguen sin dar con la tecla que devuelva a esta institución parte de la grandeza que le llevó durante la década de los noventa a codearse con los grandes del fútbol español y le permitió, además, pasear el nombre de Tenerife por Europa.

Y con eso sueñan los aficionados blanquiazules, resignados ahora (como los seguidores del resto de clubes) a tener que vivir el deporte ´de aquella manera´, sin poder pisar los estadios y contentándose con seguir las competiciones a través de los medios de comunicación.