Vicente Moreno dirigiendo a sus jugadores ante el Castellón. Foto: RCD Espanyol.

Vicente y compañía: peleen la Copa, porfa

Opinión

Vicente Moreno dirigiendo a sus jugadores ante el Castellón. Foto: RCD Espanyol.

Opinión

Sí, antes que nada. El domingo juega el Espanyol la Copa con Osasuna. Espero que salga a por la eliminatoria. Retoque Vicente Moreno lo que a su juicio sea menester, rotaciones y esas cosas, pero que él y todos entiendan que al perico le apetece ganarle a un Primera. Otra vez. Por la historia y por ensayar lo que será la próxima temporada si la cosa acaba como pinta: en ascenso. Espero que salga a por todas, sí. Y que sea lo que Dios quiera. Cara o cruz en 90 minutos, no será necesario viajar a Pamplona. Tú o yo. El perico necesita alegrías. Meter la cabeza en octavos lo sería. Como lo fue acabar ayer la primera vuelta como campeón de invierno.

“Las Palmas que no contaba, ni cuenta, para el ascenso directo, si acaso es un outsider más al play-off. Va y se merienda a los tres llamados a disputar las dos plazas de la gloria directa”

La jornada del titulín blanquiazul tuvo un protagonista estelar en la Unión Deportiva Las Palmas, que tras ganarle a los pericos hace una semana, aquel follón, tomó Son Moix repitiendo resultado: 1-0 a favor. Y como al Almería le pudo (2-0) en el Insular resulta que el equipo de Pepe Mel ha ganado a los tres gallitos y ninguno le ha hecho un gol. Ninguno, oigan. Cuatro a favor, cero en contra. Está novena la Unión Deportiva -faltan por contabilizarse los tres partidos de hoy- y explica muy bien lo que es la categoría especialmente a quienes celebran que el Espanyol ha sido el mejor en la primera vuelta. Que sí, que sí, que ha sido el mejor. Pero sólo eso: queda mucho, todo.

Un instante del partido entre Las Palmas y Espanyol de esta temporada. Foto: RCD Espanyol.

Eso recuerda Las Palmas que no contaba, ni cuenta, para el ascenso directo, si acaso es un outsider más al play-off. Va y se merienda a los tres llamados a disputar las dos plazas de la gloria directa. El líder no falló ante el Castellón, que cabalga en un grupo de equipos que no le va a quitar puntos al líder. Normalmente, digo. Su guerra es otra. ¿Pero qué es la normalidad en Segunda? Me recuerda lo de la Copa y Osasuna: a 90 minutos cualquiera, o casi, te monta un lío.

Termina el primer acto y los números pericos son excelentes. 21 partidos. 14 victorias, 3 empates, 4 derrotas. 32 goles a favor (el que más ahora) y 10 en contra, el que menos empatado con el Mallorca. Al que le llegó su bache como es natural: Fuenlabrada, Oviedo y Las Palmas, un punto. ¡Pero, oh! Ese fatal 1 de 9 le ha alejado sólo tres puntos del líder, un partido. Y el Almería (41) aplazó el suyo con el Leganés (34).

“El Espanyol, campeón de invierno. Se podía esperar. Lo ha merecido. Pero nada asegura. Este año, no. Acerca el play-off…”

Hombre. Que el Espanyol repita vuelta, puntuación, digo, es una apuesta que puede cobrarse. Vemos desde hace tiempo que este torneo se va más allá de los 80 puntos y estará por ahí. Mallorca y Almería también. El Mallorqueta se rehará y el Almería, que como equipo no debe envidiarle nada a ninguno de los dos, andará en la pelea. Y no descarten un cuarto respondón.

El Espanyol, campeón de invierno. Se podía esperar. Lo ha merecido. Pero nada asegura. Este año, no. Acerca el play-off… y no quiero imaginarme a los pericos en esa tesitura. Lo suyo es ascenso directo y a eso está encaminado. No más. Un brindis por los 45 puntos y a currar. Van 21 jornadas, pero sí: esto no ha hecho más que empezar.