Fernando Vázquez en el encuentro de Copa del Rey ante el Deportivo Alavés. Foto: RC Deportivo de la Coruña.

Fernando, un de nós

Opinión

Fernando Vázquez en el encuentro de Copa del Rey ante el Deportivo Alavés. Foto: RC Deportivo de la Coruña.

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La segunda etapa de Fernando Vázquez al frente del banquillo blanquiazul tocó a su fin. Y él, perro viejo, curtido en mil batallas y conocedor como pocos de los entresijos del fútbol, asumió con aparente normalidad su cese. Ni el voto de confianza otorgado por el presidente hace apenas un mes ni la tímida evolución experimentada en Copa sirvieron para evitar lo inevitable. Hay un axioma futbolístico que dice que en fútbol vales tanto como tu último resultado. Una verdad incontestable. Y su equipo caminó titubeante por un sendero que tenía que allanar como una apisonadora. Estaba llamado a someter a sus rivales de principio a fin en una categoría a la que nunca se adaptó y que acabó siendo su condena. Se cansó de buscar la pócima mágica, sacó su varita, pero esta vez Harry no pudo hacer magia.

“su equipo caminó titubeante por un sendero que tenía que allanar como una apisonadora”

Los caminos de Fernando y su Dépor se separan. El tiempo dirá si la decisión adoptada por Fernando Vidal y los suyos es un acierto, pero si hay algo incuestionable es que el Dépor está construido para gobernar su grupo y por extensión la categoría. Las urgencias asedian a un club que necesita recuperar su sitio en el lugar que le corresponde, el fútbol profesional.

RC Deportivo
Fernando Vázquez sentado en un banquillo. Web RC Deportivo.

Ya no hay espacio para los lamentos ni para acordarse de un Tebas que deberá rendir cuentas ante la titular del juzgado de instrucción número 6 de A Coruña. Hay que vivir del presente. No hay marcha atrás y Vázquez ya no está.

El de Castrofeito dijo “hasta la próxima”. Nunca podrá decir ADIÓS porque Fernando y el Dépor son un binomio indivisible, un todo completamente indisoluble.

“este jovial y eléctrico veterano de los banquillos consiguió amarrarse al deportivismo como una enredadera”

Fernando Vázquez formará parte siempre de la historia del Dépor. Acudió al rescate cuando más se le necesitaba, consiguió un ascenso y estuvo a punto de obrar el milagro en otras dos ocasiones. Pero por encima de todo, este jovial y eléctrico veterano de los banquillos consiguió amarrarse al deportivismo como una enredadera. Palpitó al ritmo de su escudo, resucitó el ánimo de una parroquia anestesiada, perdonó las afrentas del pasado y se puso al frente de todas las batallas deportivas, sociales y judiciales que pudieran significar un atentado contra “los suyos”.

Fernando Vázquez
Fernando Vázquez mira hacia el césped en Riazor. Foto: RC Deportivo de la Coruña.

Compartió momentos de gloria y arrastró su pena cuando vinieron mal dadas.

Por eso, nunca podrá decir ADIÓS, sino un HASTA SIEMPRE. El deportivismo goza de una memoria de elefante y hace gala de un agradecimiento generoso e infinito. Él, ese mago de gafas de profesor de historia, sonrisa pícara y trotador incansable de cada banda que recorría, forma parte de la familia blanquiazul.

“por sus venas solo corre sangre blanquiazul”

En su dilatada carrera estuvo al frente del Lalín, Racing de Ferrol, Lugo, Compos, Oviedo, Mallorca, Betis, Las Palmas, Rayo, Valladolid y Celta, pero por sus venas solo corre sangre blanquiazul. La simbiosis perfecta cuajó a la sombra de la Torre de Hércules y esa inquebrantable y verdadera historia de amor perdurará en el tiempo.

La parroquia deportivista resume su sentimiento diciendo eso de “Fernando, un de nós”.