Luis Miguel Ramis conversa con un jugador durante el entrenamiento. / Foto: CD Tenerife.

Vuelve la Liga

Opinión

Luis Miguel Ramis conversa con un jugador durante el entrenamiento. / Foto: CD Tenerife.

Opinión

Atrás ha quedado la Copa, con la eliminación ‘in extremis’ en dieciseisavos de final ante el Villarreal, y atrás han quedado también 5 jornadas de imbatibilidad del Tenerife de Ramis, que finalmente encajó un gol después de más de 500 minutos sin hacerlo.

Es más que evidente la mejoría de los blanquiazules, fundamentalmente sustentada por la fortaleza defensiva, pero ahora hace falta que dicha mejoría quede refrendada en la Liga, el torneo que verdaderamente otorga o quita la categoría de cualquier equipo.

Precisamente, las 3 últimas jornadas de la primera vuelta de la Liga le han supuesto 9 puntos sobre 9 posibles al equipo tinerfeño, que de ese modo ha mejorado mucho sus números de las 18 jornadas anteriores, alcanzando los 26 puntos al cierre de la primera mitad de la competición (casi el 35% de ellos conquistados gracias a esas victorias frente a Girona, Castellón y Cartagena).

El Tenerife encajó un gol después de más de 500 minutos y lleva 9 puntos sobre 9 posibles

Pero la realidad es tozuda y en el balance general el Tenerife sigue más cerca de los puestos de abajo que de los de arriba en la Liga de Segunda División.

Lugo, en el Anxo Carro, y Fuenlabrada, en el Heliodoro Rodríguez López, serán los 2 próximos retos de la escuadra insular y, seguramente, según sea el signo de uno y otro encuentro se podrán definir bastante mejor los objetivos de los blanquiazules de cara a los próximos meses.

En una categoría tan igualada, donde los pequeños detalles definen muchas veces los partidos, sería bueno que el Tenerife se aferre a esa buena racha que empezó el 21 de diciembre con el 2-0 ante el Girona y que continuó en enero con los triunfos ante Castellón y Cartagena. Ganar en Lugo, o al menos no perder, certificaría la línea ascendente de las huestes de Luis Miguel Ramis, cuya mano por fin ha empezado a notarse en el rendimiento del equipo chicharrero.

Los partidos ante Lugo y Fuenlabrada dictaminarán los objetivos de un Tenerife que sigue están más cerca de los puestos de abajo que de arriba

En estos tiempos tan extraños y complicados que está viviendo nuestro planeta, donde ya hasta la celebración de unos Juegos Olímpicos está en duda, el deporte no ha sido una excepción y, como casi todo, se ha visto enormemente afectado. La ausencia de público en los estadios ha configurado unas competiciones muy diferentes. Sin el calor de los aficionados en las gradas, todo es distinto. Es como si le faltara sal a un guiso. Afortunadamente, el dinero de la televisión ha servido para mantener activo el gran circo del deporte profesional, aunque no deja de ser cierto que no nos acabamos de acostumbrar a esta mal llamada ‘nueva normalidad’.