Kylian Mbappé se parte de risa en el entrenamiento del PSG. Fotografía: PSG

Mbappé va a decidir nuestra Liga

Opinión

Kylian Mbappé se parte de risa en el entrenamiento del PSG. Fotografía: PSG

Opinión

Esta pasada semana hemos vivido el regreso de las competiciones europeas a nuestro fútbol. Mientras la guerra entre UEFA y Superliga continúa soterradamente, en la superficie la realidad ha atropellado nuestros sueños de grandeza. Como vivimos entre las cuatro paredes de nuestras fronteras, el eco de nuestra propia voz rebota y no escuchamos más allá de nuestras narices. Vivimos permanentemente bombardeados por las beldades de nuestra liga y sus eternos gigantes; Real Madrid y Barça como representantes en el mundo de nuestro fútbol champagne. Pero luego suena el despertador europeo y la cosa cambia. En cuanto se ha abierto la puerta de la Champions, el tsunami ha entrado en casa llevándoselo todo por delante; Haaland y Mbappé no han dejado nada en pie. Las dos grandes estrellas de ambos equipos -y a futuro parece del fútbol mundial- han colocado al fútbol español es su verdadera dimensión. Mientras nosotros nos miramos el ombligo nos han arrancado las entrañas; cuatro al Barça y tres en Sevilla. Me hace gracia cómo desde Madrid se mira con condescendencia a los sevillistas y con auténtica sorna a Barcelona. Como si la cosa no fuera con ellos. Empiezo a pensar que no se enteran de nada o que es mejor hacer que no se enteran para mantener tocando la orquesta mientras no se hunda su propio Titanic. Pero el problema no es coyuntural de unos u otros. Estamos ante un claro problema estructural de difícil resolución. Esta semana pasada le tocó a los dos equipos españoles en litigio y vamos a ver qué ocurre esta semana con Madrid y Atlético. Solo se salvan -y no todos- nuestros representantes en la Europa League. Porque, obviamente, en el segundo escalón europeo no está el dinero. Y donde no manda el dinero todo se iguala y el fútbol español nada en aguas más tranquilas.

“Haaland y Mbappé representan los sustitutos de la fiesta de Messi y CR7”

Pero el poder del fútbol ha cambiado de manos en Europa. Es una evidencia sin discusión posible. Inglaterra y PSG manejan el dinero y, con él, la llegada de jugadores estelares del panorama mundial. Mientras eso ocurre, nuestros grandes iconos -Madrid y Barça- viven hoy de lo que fueron. El Madrid de su pasado reciente en la Champions y el Barça de la época de Guardiola con Messi en plenitud. Hoy languidece -sin Pep- el mejor jugador que vi jamás, y se apaga el equipo del entrenador -Zidane- con mayor porcentaje de éxito en Champions que nunca vimos. Y sin Cristiano. Haaland y Mbappé representan los sustitutos de la fiesta de Messi y CR7; los dos grandes de los últimos quince años. Ellos se van y otros llegan. Pero ninguno juega en España. Imprevisible la decisión del francés que -parece- quiere jugar con Zidane pero -también parece- no en este Madrid perdedor. Más curioso el caso de Haaland, que aún está por dar el gran salto al TOP seis europeo. Esos dos movimientos van a ser decisivos para la recuperación de nuestro fútbol o su hundimiento definitivo tal y como lo conocíamos.

Mbappé PSG
Kylian Mbappé celebra uno de sus goles en el Camp Nou. Fotografía: PSG

En ese jaque de ajedrez no aparece el Barça como jugador activo. No está en la partida. La nefasta gestión de los últimos años ha hecho que no tenga dinero para competir en ninguna negociación ni parece que tal cosa vaya a ocurrir a corto plazo. La catársis en el Camp Nou empieza por saber qué hará Messi, quien será el próximo presidente y a partir de ahí todo lo demás. Pero sin dinero no puedes ir al Casino. Oscuro panorama para un club que se había acostumbrado al rol ganador y no al histórico de eterno segundón del Madrid.

Luego tenemos al Real, sobreviviendo sin gastar en los últimos tiempos esperando que un gran pelotazo con Mbappé le devuelva a la primera línea de batalla. Todo el mundo ve a Florentino replegado en cuarteles a la espera de su desembarco de Normandía en la capital parisina. Y no descarten que, aprovechando la visita, aparezca en casa del Borussia Dortmund para tratar de repetir la historia del United con Beckham y Cristiano. El aura de Florentino es poderosa y su capacidad de atracción sobradamente demostrada. Y, en su caso, aunque tenga menos fichas que otros lleva toda la toda en el casino jugando bien sus cartas.

“Florentino se hizo famoso por conseguir todo aquello que se proponía en materia de fichajes”

Pero, claro, los jugadores no son los de antes. Todos recordamos -todos los que tenemos más de veinte- que Florentino se hizo famoso por conseguir todo aquello que se proponía en materia de fichajes. De hecho, llegó a la presidencia del Real Madrid con su primer gran pelotazo; Luis Figo robado al eterno rival. Luego llegaron Ronaldo, Zidane, Beckham… jugador veo jugador quiero. Y jugador que tenía. Fueron los añorados 2000 con el Madrid como gran escaparate del fútbol mundial; talonario ilimitado y el Bernabeu como gran pasarela de las estrellas. Pero hoy todo ha cambiado. Ya le birlaron a Neymar desde Barcelona en 2013, pero eso no fue nada en comparación con el panorama actual de los City, PSG y compañía. De hecho, al mismo Neymar se lo birlaron a Bartomeu a base de talonario en lo que significó el principio del fin blaugrana. Mientras, en estos últimos años, el Madrid solo ha fichado jóvenes promesas a ver si sonaba la flauta y segundos espadas como Bale o Hazard. Y encima han salido caros y rana en todos los casos. El Madrid ha pasado de comprar a los mejores jugadores a la carta a conformarse con las sobras que no quieren los nuevos ricos de Europa. Peligroso camino.

Halaand BVB
Halaand recoge el balón de la red en un partido de Champions League. Fotografía: BVB.

Nos aproximamos al verano definitivo. Si el Madrid es capaz de fichar a Mbappé volverá a la primera línea y, posiblemente, eso atraiga a otros jugadores que querrán rodear a la nueva estrella mundial. Si solo puede fichar a Haaland, y el noruego mantiene su nivel actual en Dortmund, se convertirá en el nuevo Cristiano Ronaldo. Pero ese es el mejor de los escenarios. En 2005 los dos caerían en las redes de Florentino. Pero hoy la exclusividad del talonario y el glamour ya no está en sus manos. Y en el otro lado de la partida, si Mbappé renueva en el PSG viendo más proyecto en Francia que en España (ya no les cuento si llega Messi) el castillo de naipes blanco caerá solo.

“En 2005 los dos caerían en las redes de Florentino”

Está en juego mucho más que un traspaso de futbolistas. Con el Barça en plena reconversión, si el Madrid se tiene que conformar con migajas mientras las grandes estrellas blindan sus contratos fuera de España, la liga continuará su caída hacia el abismo. Pero nosotros seguiremos viviendo de nuestro propio ombligo pensando, de agosto a marzo, que somos los mejores de Europa, del mundo y de la galaxia. Hasta que lleguen los cruces de verdad de la Champions y la realidad baje a todos a la Tierra.