El Itaroa Huarte se impuso remontando al Subiza y se proclamó campeón de invierno. Foto: Javier Ugalde

El agua en su cauce y su relativa tranquilidad

Opinión

El Itaroa Huarte se impuso remontando al Subiza y se proclamó campeón de invierno. Foto: Javier Ugalde

Opinión

Tras el culebrón de la pasada semana de Lekunberri, todo ha vuelto a la tranquilidad en el fútbol navarro y en la 3ª División, aunque una tranquilidad relativa. El campeonato avanza y las posiciones de los equipos se van definiendo. En algunos casos sobre los objetivos previstos y en otros no tanto.

Decimos tranquilidad relativa porque al calendario cada vez le quedan menos hojas por quitar y los puntos van siendo una necesidad en la mayoría de los casos. Eso sí, en lo que estaremos todos de acuerdo es que este formato ha servido para mantener viva la llama de la competición.

Foto: CD Pamplona.

Para estas alturas de temporada, en muchas otras ocasiones el descenso estaba prácticamente resuelto, quedaba claro quiénes serían los cuatro equipos que disputasen el play-off…

Sin embargo, con este formato tan solo la Peña Sport que ha demostrado ser superior al resto de los mortales del gruipo no tiene nada definida su situación. O al menos, están vivos para pelear por sus objetivos.

igualdad máxima

No hay más que mirar al análisis del Grupo A donde dos partidos consecutivos ganando te meten de lleno en la pelea por el ascenso a 2ªB o si los pierdes tienes que mirar hacia abajo con el aliento de la Primera Autonómica en la nuca. Una tesitura similar a la que viven la mayoría de equipos del Subrgupo B.

Y es que este formato con tres fases diferentes a posteriori ofrece un atractivo que hasta el momento era diferente, simplista y aburrido. Con este nos estamos divirtiendo mucho y lo que nos queda por delante, tiene pinta que será apasionante. Que no se termine, aunque cada vez quede menos.