Celebración del Celta B tras ganar en León. Twitter Canteira Celeste

El talento crece entre bateas

Opinión

Celebración del Celta B tras ganar en León. Twitter Canteira Celeste

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El que pensara que el Celta B daba por buena su temporada con su primer puesto en la fase inicial, por delante de su eterno rival coruñés o de conjuntos con más nombre, habrá comprobado el pasado domingo lo equivocado que estaba. Los mirlos celestes golearon en el Reino de León a uno de los favoritos al ascenso, con triplete de Solís incluido. Y además se levantaron del duro castigo que les infligió en Balaídos el filial del Valladolid.

La victoria ante la Cultu es la enésima de prestigio que logran el filial vigués en este curso, sumándose a las de Riazor, el Ruta de la Plata, el Vero Boquete, el Helmántico, O Vao o el Reina Sofía. Los de Onésimo vuelan fuera de casa y curiosamente van variando de héroe en sus gestas. Manu Justo con doblete en Salamanca y en Santiago, Alfon con dos dianas históricas ante el Deportivo, Josipovic sobre la hora ante Unionistas, Lautaro y Soni en Zamora o Markel y Losada con los goles decisivos en campo del Coruxo que valieron el pase.

EL DOMINGO RECIBEN AL BURGOS EN BUSCA DEL MÁS DIFÍCIL TODAVÍA

Y en esa lista faltan las paradas de Sequeira, las subidas desde el lateral de Sergio Carreira o la visión de juego de Holsgrove. Y podríamos seguir. Esto demuestra la fortaleza del equipo y el bloque homogéneo que ha logrado crear Onésimo. Mérito para el que fuera un jugador de buen pie, como el fútbol que gusta en Vigo. Y no está todo dicho. Quedan 4 jornadas para soñar con el playoff, empezando por la visita de un Burgos que parece invencible.

Y sirvan también estas líneas para recalcar el buen trabajo de cantera del Celta de Vigo. Muchos de estos jóvenes han tenido minutos y convocatorias con el primer equipo. Un equipo también hecho a base de gente de la casa como Rubén Blanco, Hugo Mallo, Denis Suárez, Brais Méndez, Santi Mina o la joya de la corona Iago Aspas. La entidad hizo de la necesidad virtud cuando peor lo pasaba en términos deportivos y económicos y la apuesta funcionó. Las bateas de la ría de Vigo dieron su cosecha de talento.