Romans Carrillo, portero del CF Igualada. Foto: @_mds7

La derrota y el carácter ganador

Opinión

Romans Carrillo, portero del CF Igualada. Foto: @_mds7

Opinión

Ganar, ganar y volver a ganar, como decía el gran Don Luís Aragonés. Solo vale esto en el fútbol, en la competición, mejor dicho. Y más en estas fechas donde los clubes afrontan sus últimos partidos del curso. Todos queremos ganar, quedar un sitio por delante de donde estamos, demostrar que somos los mejores que otros, pero cada temporada son muy pocos los que lo consiguen.

Mauro Lucero, defensor del Orihuela CF, que lucha por la permanencia en la recta final de la Segunda B, me contestaba a dos preguntas en una reciente entrevista que me han hecho reflexionar: “el fútbol por suerte o por desgracia no siempre depende de ti, influye el rival, influyen otros condicionantes”, y sobre todo esta gran verdad resumida en esta frase: “El gol no siempre es representativo del trabajo, pero en el fútbol ayuda mucho a realzar el ánimo y la confianza”. Está claro que quienes más lo buscan más lo terminan encontrando, pero no siempre el gol es sinónimo de un trabajo bien hecho, como el ser mejor en un partido, el tener más ocasiones de gol, tampoco te garantiza el éxito en el resultado.

No me atreveré a decir que hay “derrota útil” como dijo Valdano tras perder su Valencia CF ante Las Palmas, pero creo que no todas las derrotas sin inútiles

Esto nos puede llevar a esa gran conclusión, el éxito y el fracaso, la victoria y la derrota, a veces están muy cerca. Muchos futbolistas pasan a lo largo de su trayectoria deportiva por momentos complicados, por esos en lo que una dinámica mala se convierte en eterna y no hay forma de salir de ella. ¿Sirve de algo esa experiencia o una vez pasada hay que eliminarla de la memoria y mirar hacia adelante? Me pregunto. Pues no me atreveré a decir que hay “derrota útil”, como calificó Jorge Valdano tras perder su Valencia CF ante la UD Las Palmas hace más de 20 años. Pero sinceramente creo que no todas las derrotas son inútiles, ni las malas rachas son vacías de aprendizaje, ni los fracasos deban de olvidarse por completo.

En los malos momentos de la vida uno aprende mucho, de enfermedades de personas cercanas, de separaciones, de despidos. Aprendes quién está a tu lado, qué es lo que a ti te hace más débil y fuerte, y aprendes a cómo dar respuesta a obstáculos que parecen insalvables.

Aritz Aduriz athletic club
Aritz Aduriz, gran delantero del Athletic Club en sus últimos años. Foto: Athletic Club.

Ejemplos de grandes ganadores que fracasaron en algún momento de su carrera deportiva los hay muchos: el talentoso Luis Milla (Granada, exTenerife) bajó a Tercera con el filial del Rayo Vallecano, el campeón del mundo Lucas Hernández (Bayern) descendió con el Atlético de Madrid B, Traver (Sporting, Numancia, Racing) bajó con el filial del Levante, Isco terminó en Tercera con el Valencia Mestalla…Grandes jugadores, grandes ganadores años más tarde que antes tuvieron que sobrellevar, aprender a afrontar y digerir momentos complicados. Esta semana el gran Aritz Aduriz explicaba en una entrevista en El Partidazo de Cope, “con los años te das cuenta que en el fútbol pierdes más veces que ganas”, preguntado por cómo estaba tras la derrota de su Athletic en la final copera.

De la derrota se aprende a ganar, esa es mi conclusión. Por ello creo que jugadores como Romans Carrillo, portero del CF Igualada (ganó este pasado fin de semana sin meses sin encontrar la victoria), serán ganadores en el futuro próximo porque lo están demostrando en sus recientes derrotas. Este es el mensaje que él ponía en sus redes sociales hace poco expresando el sentir de un vestuario luchador ante los adversos resultados: “Por muchas veces que te hieran… Por mucho que duela… Por mucho que creas que ya no puedes más… Sin el estocazo final, no estás muerto del todo. Abajo, pero no hundidos… Tocados pero vivos… Heridos pero no muertos. Pelearemos hasta el final!. Palabra de ganador.