Pep Guardiola dando indicaciones a sus jugadores desde el banquillo. Foto: Manchester City.

A Guardiola lo hubieran despedido en Almería

Opinión

Pep Guardiola dando indicaciones a sus jugadores desde el banquillo. Foto: Manchester City.

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Tiempo este en el que se deciden los títulos. La historia de casi siempre. Son los partidos de los futbolistas, se dice. Y de los entrenadores, apostillan. Al final sólo gana uno. Un equipo, un entrenador. Hay situaciones en que ganan tres: los del ascenso a nuestra Primera División estoy pensando.

Empiezo por ahí. En la semana de Zidane, Tuchel, Pochettino y Guardiola, más Emery y demás técnicos de la Europa League, el Almería despidió a José Gomes. El técnico portugués deja al equipo tercero a falta de seis jornadas para acabar el campeonato regular. Suma 62 puntos. El año pasado lo cerró con 64. Con 51 goles, es el segundo mejor anotador de su categoría sólo superado por el Espanyol. En la Copa llegó a cuartos, la segunda vez en su historia. Eliminó, entre otros, a Alavés y Osasuna y cedió por 0-1 ante el Sevilla. Al término de aquel partido, Julen Lopetegui manifestó: “Nuestro rival de hoy es un equipo de Primera División”. El sistema de rotaciones de Gomes ha permitido reducir el número de lesiones en un 40% habiendo jugado más partidos que ninguno de sus rivales por la Copa. Lo de las lesiones antes pues como que no se miraba; ahora es un añadido muy serio: pregunten por Valdebebas. O mejor no lo hagan… Es Gomes, en fin, el entrenador con mayor porcentaje de victorias desde que se fundó el club rojiblanco.

“Gomes no ha tenido la suerte de Guardiola al que el City ha esperado en su caro sueño de ganar la Champions”

Nada de todo eso le sirvió. El dueño, de nombre Turki, decidió que no le valía. Le echó y se trajo a Rubi. Ya comenté: que no invierta en vivienda el técnico catalán, de alquiler en Almería se vive divinamente también. ¿Si somos familia Gomes y servidor? No creo. Sí sé que jamás he hablado con él….

Gomes no ha tenido la suerte de Guardiola al que el City ha esperado en su caro sueño de ganar la Champions. Cuatro años lleva en el club, primera euro semifinal. La última Premier la acabó a tropecientos puntos del campeón Liverpol. Acaricia el City su primera final y tiene aire de campeón de Europa. Diez años lleva el Pep sin pisar la finalísima, por eso comentó ante del partido que para el club y para él, la cita era un reto más que exigente. En resumen: a Guardiola le habrían echado del Almería.

Zinedine Zidane
Zinedine Zidane anima a los suyos desde el banquillo. Fuente: Real Madrid CF.

Como a Tuchel lo echaron del PSG y se fue al Chelsea, de donde tiraron a Lampard. Pochettino hará bien en poner sus barbas a remojar. Si cae en Europa, miau. Si cede al Lille la Liga Francesa, marramiau. Lo de Zidane es curiosísimo: le están dando más valor a lo que está consiguiendo ahora con este mellado Real Madrid que cuando ganó tres Champions seguidas. Los bobos, claro. Pero ruido meten.

Entonces, que si la flor, que si un alineador, que si los sorteos, que si los rivales no eran nadie… Tres años seguidos, ¿eh? Ahora, en franca inferioridad futbolística respecto a los rivales, y su propio equipo en relación a otros no tan lejanos, es cuando existe una cierta unanimidad: este tío hace milagros. Hace unos pocos meses, cuando el KO copero en Alcoy, era poco menos que un desecho de tienta, Raúl calentaba, mira que se ha escapado Pochettino, que si Low quedará libre. Todo eso. Y más.

“¿La final, dice usted? Lo razonable es un Chelsea-City. Luego está la magia del Madrid, capaz de estar a dos partidos de la 14 con 52 lesiones y 11 casos de Covid más la coña electoral de Marcelo”

Entrenadores. Una especie curiosa en la que se refleja perfectamente la realidad del fútbol: lo dirigen caprichosos de todo pelaje con honrosas excepciones. Un Turki te marca la línea. Ganas o estás fuera. Incluso no perdiendo nada como es el caso de Gomes. Ganas o fuera cuando la única realidad en el fútbol es que gana uno. Y que todo entrenador pierde más que gana. Como la vida misma.

Iba a escribir sobre las semifinales de la Champions y me dio por enfocarlo así. ¿La final, dice usted? Lo razonable es un Chelsea-City. Los visitantes no perdieron y marcaron fuera. Un mundo. Luego está la magia del Madrid, capaz de estar a dos partidos de la 14 con 52 lesiones y 11 casos de Covid más la coña electoral de Marcelo. Si el Madrid es único, y lo es, ¿cómo descartarle del todo? Estaríamos en cualquier caso ante otra hazaña más de los blancos en Europa. Otra del Rey. Y, por supuesto, a un equipo con Neymar, MBappé y tal habrá que respetarle hasta el minuto final. Pero hay lo que hay. Y lo que hay es que Chelsea y City han tomado notable ventaja.