Álvaro Morata durante el partido de octavos de final de la Eurocopa ante Croacia. / Foto: Selección Española.

Furiosos

Opinión

Álvaro Morata durante el partido de octavos de final de la Eurocopa ante Croacia. / Foto: Selección Española.

Opinión

Hay que reconocerlo. En esta selección sólo confiaban las madres de los jugadores, Luis Enrique y algunos aficionados muy optimistas. Pero es que el fútbol es así de maravilloso y un 3-5 lo cambia todo. Tras una feliz noche de reflexión y merecida alegría haríamos bien en frenar todos unos momento, ponernos frente al espejo y analizar el motivo por el cual este país se ha vuelto a enganchar con “La Roja” y vuelve a cantar orgullosa ¡QUE VIVA ESPAÑA!

“Busy y Azpi”

Así les llaman en el vestuario de forma cariñosa (minimizando sus nombres en modo afecto) pero seamos claros: estos dos tipos son los que han engrandecido la figura de la selección. El cambio generacional está genial y los Pedri, Ferran, Pau y cia tienen muy buena pinta, ahora bien, para ganar un campeonato de esta índole necesitas poso, experiencia y una buena dosis de “mala leche”. Eso te lo dan Busquets y Azpilicueta. El campeón del mundo manejó los “tempos” del encuentro a su antojo y se llevó el MVP. El navarro demostró que no hay nada como poner a los jugadores en su puesto, que los experimentos (Llorente de lateral derecho) mejor con gaseosa y que (a veces) lo que la prensa y afición proponen a “Lucho” no sólo lo hacen por “tocar las narices”.

¡Viva la madre que os parió!

Esto va por las madres de los 24 pero sobre todo por las de Unai Simón y Álvaro Morata. Lo más difícil del fútbol es cometer un error grosero, luchar contra tu cabeza y volver a levantarte. Unai cometió la madre de todos los errores en el 0 a 1 pero no se escondió, seguía pidiendo la pelota, continuaba jugando con los pies y además se convirtió en uno de los héroes del encuentro realizando paradón tras paradón. ¡El de la prórroga es antológico! Chapó.

Lo de Morata da para un libro. Pitado en La Cartuja, criticado y machacado por la prensa y sus propios aficionados, carne de memes de todo tipo y condición desde el principio de una convocatoria que parecía más una penitencia que un premio. Álvaro ha sido incapaz de ocultar su disgusto pero ha sabido canalizarlo de la mejor manera posible. Lo de ayer no sólo es el golazo que suponía la remontada. Lo que hizo frente a Croacia fue un auténtico ejemplo de cómo vaciarse por el equipo. Jugó deliciosamente de espaldas, robó balones, generó ocasiones y recibió más palos que una estera. ¡Grande, Morata!

Lo tengo claro

Clarísimo. No hay nada como consultar con la almohada. El giro que ha dado esta selección se debe a varios factores. Todo cambia con la entrada de los veteranos. Busquets y Azpilicueta SIEMPRE en mi equipo. La explosión de noveles como Sarabia y Ferran está siendo fundamental. La confianza que Luis Enrique ha sabido dar a Morata y Unai con la opinión pública en contra es digna de elogio. Que haya dado marcha atrás con lo de Llorente de lateral, también. Y no me olvido de un factor clave en el fútbol: La MOTIVACIÓN. Este grupo parecía no encontrarla hasta que apareció un enemigo común, ¡LA PRENSA! Bienvenido sea, porque ahora, además del tiki-taka, la posesión y la presión alta hemos recuperado para España algo que muchos echábamos en falta… futbolistas FURIOSOS.