El entrenador del FC Barcelona Ronald Koeman en el banquillo de La Cerámica. Foto: FC Barcelona.

Koeman: de la ruina al doblete

Opinión

El entrenador del FC Barcelona Ronald Koeman en el banquillo de La Cerámica. Foto: FC Barcelona.

Opinión

El mérito de Koeman es incuestionable, ha convertido a un equipo blando, débil y deprimido en un equipo comprometido, ordenado y con mucho carácter. No es el Barcelona más brillante que se recuerda, pero si es un equipo que sabe que lo quiere y que lo busca y pelea hasta el minuto 90. La gran virtud y mérito de Koeman ha sido conseguir que el equipo vuelva a creer. Y este equipo cree firmemente que el doblete es posible. La Copa fue el aperitivo, y conseguir esta liga sería el broche final a una campaña atípica, extraña y emocionante ante todo. Autor: David Sánchez.

“Koeman no es el entrenador de Laporta, no lo siente como suyo y a la que pueda lo demostrará. Los resultados le obligan a mantenerlo la próxima temporada”

Laporta. Koeman no es su entrenador, no lo siente como suyo y a la que pueda lo demostrará. Los resultados le obligan a mantenerlo la próxima temporada, y una vez cumpla su contrato se venderá un cambio de estilo y una evolución del proyecto para buscarle un relevo en el banquillo. La continuidad de Koeman no se discute, no hay debate. El barcelonista le quiere y desea que siga en el club, y Laporta no le llevará la contraria a la masa social, pero repito, el año que viene salvo milagro (ganar la Champions) Laporta buscará alternativas para el banquillo culé. El Presidente ve en Koeman al entrenador de Bartomeu, no lo siente como suyo y al final el que manda quiere que se vea su mano en las grandes decisiones del club. Laporta podrá traer a un mejor entrenador pero no a uno más profesional o comprometido que Koeman. Ha demostrado ser un señor, un hombre de club y un grandísimo barcelonista.

Barcelona favorito: En el club no hay miedo a declarar lo obvio, que son favoritos para conseguir esta Liga. El equipo llega justo de fuerzas a esta recta final de la temporada, pero lo suplen con la sobredosis de optimismo que reina en la masa social y en el vestuario barcelonista. Dependen de ellos mismos, huelen la sangre y ya están deseando jugar ante el Granada para pasar a limpio el liderato que muchos sospechamos se dará el próximo jueves. Perder no sería un fracaso, pero sería imperdonable dejar pasar la oportunidad de ganar una liga en la que has remontado una diferencia de más de diez puntos, con un Atlético al que todo el mundo (me incluyo) daba por campeón al llegar el parón navideño.

Koeman y Ansu Fati
Ronald Koeman y Ansu Fati. Imagen: FC Barcelona.

Llegan a tope en el momento clave. Da la sensación de que los jugadores llegan en su punto de cocción perfecto justo en el momento en el que se van a jugar la liga. Jugadores que han tenido un año irregular, parece que llegan bien a este tramo final. Griezmann lleva unas semanas en las que participa más, se siente más protagonista y ve puerta con relativa facilidad. Lenglet ahora parece un central de verdad, tras un arranque de temporada de chiste. Con Piqué liderando da la sensación de que la cobertura ya no es una verbena, no es el Milan de Sacchi pero tampoco es la defensa frágil de principio de temporada. Koeman ya tiene su once tipo, y no lo va a cambiar. Tirará con ellos hasta el final. Cambiará poco, en el lateral derecho alternará con Dest y Sergi Roberto, mientras que el resto serán los de las últimas jornadas.

PD: Esta extraña temporada debe servir para que Laporta no permita la llegada de jugadores entrados en edad con unos salarios altos, que además de que no te rendirán, taparan a los jóvenes de la Masía que llegan apretando y que necesitan de la confianza de los que mandan. Para que llegue Wijnaldum mejor tirar de Ilaix Moriba y para fichar a Depay mejor darle todo a Ansu fati. De acuerdo que Koeman merece que se le escuche, pero que sean jugadores que no vengan de vuelta de todo y que vengan a “llevárselo muerto”.