Christian Riganó durante su etapa como levantinista. / Foto: Levante UD.

Riganó, de albañil a hacer historia en el Levante UD

Christian Riganó durante su etapa como levantinista. / Foto: Levante UD.

“¡Dios perdona, Riga-no!”. El Levante UD ha tenido muchos futbolistas peculiares. Hoy queremos recordar a Christian Riganó, quien pasó a la historia del club al ser el primer granota en marcar tres goles en Primera División. Pero su carrera futbolística estuvo llena de obstáculos que tuvo que sortear.

Empezó a darle patadas al balón en los campos de tierra sicilianos de la Eccellenza (la regional italiana). Así fue hasta que cumplió 25 años, hasta entonces, compaginaba el fútbol con su trabajo de albañil en Lipari, la isla dónde nació.

Riganó compaginó el fútbol con el trabajo de albañil hasta los 25 años

Llegó al Levante como atacante, sin embargo comenzó siendo central, hasta que su entrenador en el Lipari le colocó de improvisado delantero durante un partido que iban perdiendo. Riganó marcó y desde entonces jugó como ariete. Su fortaleza física y envergadura le valieron para convertirse en un 9 de referencia. Tosco y agresivo, Riganó era el clásico delantero centro.

Tras pasar por Messina, Igea Virtus y Taranto (marcando muchos goles en los tres) fichó en 2002 por la Florentia Viola (el refundado Fiorentina) de la Serie C2 (la tercera división española). Riganó marcó nada más y nada menos que 53 goles y el conjunto morado regresó a la Serie A en solo dos años. Con 30 años cumplidos, había llegado a la élite del fútbol compitiendo con delanteros de la talla de Shevchenko, Gilardino y Lucarelli por ser el máximo artillero de la liga.

Con 30 años cumplidos llegó a la élite del fútbol de la mano de la Fiorentina, equipo con el que logró dos ascensos seguidos

En Florencia es un auténtico mito, pero una lesión le llevó de vuelta a Sicilia. Riganó no pudo evitar el descenso del Messina pese a marcar 19 goles. Fue entonces cuando recibió una oferta del Levante en 2007. Otro reto más en su carrera.

No le fue bien en Valencia, donde formó una colonia italiana junto con Storari, Tommasi, Cirilo o el técnico Gianni de Biassi. Anotó solo cuatro goles en 13 partidos. No obstante, marcó un hat-trick ante el Almería que le convirtió en el primer jugador del Levante en marcar tres goles en un mismo partido en Primera División.

El italiano, que se retiró pesando más de 100 kilos, es técnico del Fiesole de regional

rigano gordo
Imagen de Riganó antes de retirarse junto a otra de cuando jugaba en la Fiorentina. / Foto: Sky Sports.

Fue cedido al Siena en enero y tras el descenso del Levante se marchó al Ternana y luego al Cremonese, donde colgó las botas. En su vuelta a Italia tampoco tuvo suerte, su nivel había bajado mucho y nunca fue el delantero de la Fiorentina o Messina. Y es que el bueno de Christian pesaba por aquel entonces más de 100 kilos.

De hecho, cuando fichó por el Levante su estado de forma ya era más que cuestionable y destacó más por su vida extradeportiva que por sus andanzas en los terrenos de juego. Ahora, tras colgar las botas y sacarse el título de entrenador, es instructor de una escuela de fútbol y técnico del Fiesole, de la Serie D, equipo de una pequeña localidad cercana a Florencia. Antes, ya había entrenado a Settignanese y al Incisa, también de categorías regionales.