Robert Prosinecki en una imagen de 2012. / Foto: Wikipedia.

Robert Prosinecki: calidad, tabaco y Prosikito

Robert Prosinecki en una imagen de 2012. / Foto: Wikipedia.

Fue uno de los mejores futbolistas de su generación. Nació un 12 de enero de 1969 en la ciudad alemana de Schwenningen, aunque tiene la nacionalidad croata al residir en el país balcánico desde muy pequeño. Inició su carrera en las categorías inferiores del Dinamo de Zagreb y en 1987 fichó por el Estrella Roja de Belgrado, club que le catapultaría a Europa. En el conjunto serbio logró tres ligas yugoslavas y la Copa de Europa de 1991. Antes ya había maravillado al mundo con la selección yugoslava juvenil, que se proclamó campeona del mundo en 1987 y fue nombrado mejor jugador. Hablamos de Robert Prosinecki.

Prosinecki jugó en cuatro equipos de España: Real Madrid, Barcelona, Oviedo y Sevilla

Su gran calidad técnica le llevó a fichar por el Real Madrid de Radomir Antic. Sin embargo, las lesiones y la falta de aclimatación a España por una depresión debido a la guera de los Balcanes, le impidieron triunfar en el conjunto blanco. En 1994 puso fin a su etapa en el Bernabéu, pero prosiguió su carrera en nuestro país. Oviedo, Barcelona y Sevilla fueron sus siguientes clubes. En el equipo asturiano jugó cedido y fue llamado por su antiguo entrenador, Radomir Antic, con el que mantenía una gran relación.

En 1995 se marchó al Barça, rechazando una oferta del Atlético. Allí fue entrenador por Johan Cruyff y Bobby Robson, pero tampoco gozó de continuidad. Finalmente fichó por el Sevilla antes de regresar en 1997 al Dinamo de Zagreb para jugar tres temporadas. En 1998 también realizó un gran Mundial de selecciones, ahora con la camiseta de Croacia. Fueron terceros, jugando un gran fútbol.

Prosinečki-Barcelona
Robert Prosinecki con la camiseta del Barça. / Foto: Alamy.

Tras probar suerte en el Standard de Lieja, Portsmouth y NK Olimpija Ljubljana, colgó las botas en 2004 en el NK Zagreb. Aunque tuvo un breve regreso en un equipo amateur, el Savski Marof. Después de retirarse continuó ligado al mundo del fútbol y se convirtió en entrenador. Primero fue asistente de Slaven Bilic en la selección de Croacia entre 2010 y 2012 dirigió al Estrella Roja de Belgrado, el equipo que le llevó a la fama como jugador. Más tarde entrenaría al Kayserispor turco y fue seleccionador de Azerbaiyán y Bosnia-Herzegovina. Ya este año vuelve al Kayserispor y finalmente ficha por el también turco Denizlispor.

Su visión de juego, regate, habilidad y golpeo del balón le llevaron a ser uno de los mejores futbolistas del mundo. No obstante, también es recordado por su vida extradeportiva. Se decía que le gustaba mucho la vida nocturna y que fumaba con gran asiduidad. Siempre ha llevado el cartel de fiestero… y dio vida a Prosikito, un personaje televisivo que poseía todos los defectos del exfutbolista: fiestero, mujeriego y fácil de lesionar.

“Sé que fumar no es bueno para un deportista, pero me relaja. Es el único vicio que tengo. Además, nadie vive cien años”

En mayo de 1991 llegó a declarar que “sé que fumar no es bueno para un deportista, pero me relaja. Es el único vicio que tengo. Además, nadie vive cien años”. Peter Crouch, compañero en el Portsmouth, dijo en una entrevista que “el único rato que Prosinecki dejaba de fumar era cuando jugaba”. Robert se ha reído de sí mismo al parodiarse en un anuncio de coches, con Prosikito como protagonista.