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Juzgan a un entrenador de fútbol valenciano por abusos sexuales a menores

Coche de la policía nacional

Un coche de la Policía Nacional en una imagen de archivo.

Hoy se ha celebrado el juicio por supuestos abusos sexuales de un entrenador de fútbol de Valencia a 26 menores durante los años 2015 a 2018. «Un juego entre amigos». Esta es la escalofriante descripción que ha hecho el acusado cuando ha sido preguntado por los hechos.

Según apuntan las investigaciones, el joven acusado habría practicado abusos sexuales continuados y con acceso carnal a 26 menores de entre once y quince años en un polideportivo de L’Horta, en su propio domicilio y en un descampado de un polígono industrial.

El acusado habría practicado abusos sexuales continuados y con acceso carnal a 26 menores de entre once y quince años

El procesado, además de entrenador de fútbol de un equipo de fútbol base, es profesor especializado en educación primeria. Ahora se enfrenta a penas de cárcel que ascienden a 248 años y ocho meses, según la petición del Ministerio Fiscal y cómo ya informamos el pasado mes de octubre.

Algunas de las víctimas han explicado que todo empezaba como un juego de fútbol y «el que perdía le tocaba hacer unos retos». En estos supuestos retos habría desnudos, tocamientos, felaciones y hasta penetraciones anales; según han reconocido varios de los menores que han declarado en el juicio; tal y como lo describe Levante-EMV. Asimismo, las víctimas han asegurado que en aquel momento pensaban que se trataba de un juego entre amigos y no fueron conscientes de la gravedad de los hechos.

«Yo nunca he pretendido abusar de ellos, era un juego entre amigos, una relación entre iguales«

El acusado tiene 24 años y ha reconocido en el juicio que los «retos» existieron, pero que en ningún momento condicionó a los menores a participar. «Yo nunca he pretendido abusar de ellos, era un juego entre amigos, una relación entre iguales«, ha confesado. «Solo jugábamos porque nos lo pasábamos bien, en ningún momento pensé que fuera delito lo que hacíamos«, ha añadido el presunto pederasta, que ha pedido perdón.

Según la fiscalía, el acusado se ganó la confianza de los jóvenes y de sus padres bajo la supuesta apariencia de buen chico. Además de entrenador era maestro y monitor de una escuela de verano y en un casal fallero. «Nos comía la cabeza poco a poco a todos y nos decía que era algo normal», ha asegurado una de las víctimas.

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