Fali durante el Informe Fali de Movistar+.

Fali: "Si salgo, la gitana me deja con la maleta fuera"

Fali durante el Informe Fali de Movistar+.

Rafael Giménez Jarque, más conocido como Fali, es en la actualidad uno de los mejores centrales de LaLiga Santander. Se lo ha ganado a pulso, sobre todo después de la gran temporada que cuajó el pasado curso defendiendo los colores del Cádiz CF. Para la prensa es un filón, porque siempre deja buenos titulares. En la última entrevista para El Mundo ha dado muestra de ello.

Fali parece que no se acostumbra a jugar con los mejores del mundo. Hay que recordar lo que dijo sobre Benzemà. También causó polémica al negarse, en un principio, a pasar los test del coronavirus. El alicantino no quería jugar hasta que existiera una cura, aunque finalmente reculó. “Sigo teniendo miedo. Además, di positivo por Covid el primer día de esta pretemporada y se lo contagié a mi mujer y mis tres hijos. Mi caso fue leve. Sólo perdí el olfato y el gusto, aunque el olfato aún no lo he recuperado. Hace dos o tres semanas falleció gente del barrio a la que queríamos mucho”, ha aseverado.

Y es que el defensa valenciano aseguró que lo ha pasado muy mal en la vida. Hace dos años de esas declaraciones. Pero hoy, con 28 y con ya muchos partidos a sus espaldas en la máxima categoría del fútbol español, sigue siendo el mismo.

Fali no tiene ni teléfono móvil. No lo necesita. Vive una vida sencilla junto con su familia y defiende a ultranza su etnia gitana. Al preguntarle qué hubiera sido de no haber sido futbolista, Fali responde que “haría lo mismo que mi familia. Tendría que haberme buscado la vida en el rastro, vendiendo figuras los domingos como mi padre. Mi madre tiene ahora un bar y mi padre sigue con su vida. Él vende lo que va encontrando por ahí”.

“Si no fuera futbolista haría lo mismo que mi familia. Tendría que haberme buscado la vida en el rastro”

Yo he sufrido mucho. Piense que yo me casé a los 16 años con mi mujer, que tenía 14. Y a los 17 yo ya tenía una hija a la que alimentar. Me tenía que buscar la vida para que no les hiciera falta de nada. Me he hartado a fregar platos. Pero los gitanos somos muy familiares y siempre nos ayudamos unos a otros. Al final hacíamos una olla de comida y todos comían de allí”, ha continuado.

El jugador del Cádiz recuerda en la entrevista que no pudo estudiar. “Es muy jodido que te venga tu hija y no sepas cómo ayudarla. No me avergüenzo de ello. Cuando estaba en el Levante tenía un compañero, Juanma, que me enseñaba a hablar en público. Yo era lamentable. De vez en cuando se me escapa aún alguna palabra. No sabía ni hablar. Yo decía siempre “me se ha caído”, poniendo el mes antes que la semana”, ha manifestado.

“Yo he sufrido mucho. Piense que yo me casé a los 16 años con mi mujer, que tenía 14. Y a los 17 yo ya tenía una hija a la que alimentar”

Fali empezó a cobrar bien, como así admite, cuando fichó por el filial del Barça. “Aluciné. El primer sueldo que tuve lo gasté llenando tres taxis de juguetes para mis hijas. Me fui a un centro comercial y la dependienta flipó. No tenía ni carné de coche. Me planté allí y me llevé todo lo que pude”, recordó.

No obstante, admite que el dinero no le ha cambiado. “Yo sigo vistiendo del Zara y del Pull&Bear. Y el chándal no me lo quita nadie. No soy de lujos. Se lo juro. La vida de un futbolista es muy corta. Ojalá ganase millones de euros. Pero como no es el caso, debo tener la cabeza muy bien puesta. Tengo que intentar que cuando esto se termine a mi familia no le haga falta un plato para comer”, declaró.

“El primer sueldo que tuve lo gasté llenando tres taxis de juguetes para mis hijas”

Fali recordó cómo fue su fichaje por el Barcelona. “Tenía que ir allí sí o sí. El último día me llamó Curro Torres para que fuera al filial del Valencia. Era mi casa. Pero le dije que no. Es verdad que era volver a Segunda B, pero ni me lo pensé. No tenía miedo. Si acaso el primer día que entrené con el primer equipo. Ahí sí. Pensé, la que me espera… Yo qué sé. Era estar con gente con la que jugabas a la Play. Yo al final soy un aficionado más que juega a fútbol. Era como si a un hincha lo pones a jugar con Messi”, confiesa.

Luego fichó por el Cádiz y tuvo que cambiar el chip. “Mucha gente se piensa que yo sólo sé dar pepinazos para arriba. Pero no, yo vengo del otro fútbol. Lo que pasa es que el entrenador me ha hecho creer que es igual de efectivo eso que jugar cortito y al pie”, insta.

“Me llamó Curro Torres para que fuera al filial del Valencia. Era mi casa. Pero le dije que no”

Pero Fali asegura ser muy familiar y poco fiestero. “Si salgo, la gitana me deja con la maleta fuera. Cuando me la pego, me la pego en casa. Me encanta, pero hay días y días. Luego en verano me quieren matar. Cuando acaban las vacaciones vuelve el Fali y dentro el primo del Fali. Porque me lo he comido todo”, bromea.

Asimismo, recordó sus inicios en el fútbol. “Con 10 años estaba en el Villarreal. Allí metía cuatro o cinco goles. Cuando tenía 16 años y me fui a Catarroja, a Tercera, y luego me fui a mi Levante, que lo tengo en mi corazón desde que me llevaba mi abuelo de niño, yo me dije: O esto o nada. Tenía que luchar por ese sueño. Nunca me conformé. Yo sabía que del fútbol iba a comer. Aunque no me imaginaba que llegaría a Primera. Cuando ganas dinero es cuando más cabeza debes tener. No me voy a comprar diez coches. Debía tener la cabeza fría. Y lo estoy consiguiendo”, afirma.

“Con 10 años estaba en el Villarreal. Allí metía cuatro o cinco goles. Cuando tenía 16 años y me fui a Catarroja, a Tercera, y luego me fui a mi Levante, que lo tengo en mi corazón”

Sobre si le han insultado por ser gitano, Fali declara que “en el fútbol nos decimos muchas cosas, aunque yo no soy así. Pero sí te encuentras gente que te dice: “Vaya gitano”. No me gusta. A veces los de Segunda B son más respetuosos que los de Primera, porque están también en el barro. No se lo creen tanto. Pensamos que por el hecho de estar en Primera somos reyes. Y somos personas. Estoy muy orgulloso de mi etnia. Si volviera a nacer, me encantaría que fuera igual. Lo mejor que me ha pasado en la vida es ser gitano“.