Mainz se convierte en el verdugo de los blanquinegros al remontar el tanto inicial de los visitantes. Tarde fría y desapacible en la capital de las Cinco Villas, con aparición de agua nieve en la segunda mitad siendo el viento fuerte lo que más perjudicó al duelo.
No podía empezar mejor el duelo para los visitantes. Antes de los tres minutos David Torres controla un balón en la línea de medios rival, avanza unos metros y suelta un zurdazo impresionante que se cuela como una exhalación en la escuadra izquierda de Loscos. No tardaron en despertar los de casa, que acumulaban siete partidos sin perder en casa. Mainz, un clásico del Grupo III y recién fichado por los aragoneses, se aprestaba a rematar desde cerca un centro desde la derecha pero se cruzó milagrosamente Enrique para impedirlo. Trataban los de casa de igualar con rapidez pero con el paso de los minutos su empuje decreció y los valencianos se hicieron con el mando del juego viviendo en campo contrario.
A los 23 otra vez Torres bien encimado por un defensor no pudo dirigir su cabezazo con acierto. Sin embargo en una jugada aislada empataban los locales, De Mesa arrancaba en posición dudosa, cruzaba a la salida de Craviotto, el balón lo rechazaba el palo y atento Mainz, empujaba a la red. Reaccionó el Ontinyent y, en apenas cinco minutos, generó dos ocasiones, Raúl Fuster disparó demasiado cruzado, y antes Torres tuvo una clarísima, entró en el área y un tanto forzado, a la salida de Loscos, le superó por arriba pero el balón no encontró puerta. El partido, jugado a muy alto ritmo, tenía a un Ontinyent con mucha presencia en campo rival y pisando el área de Loscos. Así se llegó al intermedio.
Tal y como acabó la primera empezó la segunda. El Ejea dejando la iniciativa al rival. Pero un desajuste defensivo del Ontinyent colocó a los zaragozanos por delante. De nuevo, el debutante David Mainz llegaba al segundo palo para rematar a puerta vacía. Este mazazo resultó complicado de superar para los valencianos. Abajo dejaban espacios y arriba se llegaba poco. Parecía más cerca el tercero de los de casa que el empate. Mainz de nuevo y un tiro alto de Suárez fueron sus mejores ocasiones. Apenas nada destacable en los últimos veinte minutos fuera del intenso chaparrón de agua nieve que caía sobre el sintético de Ejea y de un viento que hacía casi imposible sacar cualquier acción a balón parado, si acaso un centro de Fuster que no pudo controlar Torres y una contra local que abortó Craviotto lanzándose a pies de Suárez.
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