El lateral derecho portugués, Thierry Correia, tiene que decidir en este último día de mercado si acepta alguna de las posibles ofertas que lleguen al Valencia CF para salir cedido la segunda parte de la temporada y o si por el contrario prefiere pasarse cuatro meses en blanco sin competir a la sombra de Wass, Florenzi e incluso de Piccini cuando se recupere.
El jovencísimo jugador llegó al Valencia CF el 2 de septiembre para cubrir la lesión del italiano Piccini desde el Sporting de Lisboa al que el Valencia CF le pagó 12 millones de euros por su traspaso. Sin embargo, el jugador no ha convencido a Celades en los partidos en los que le dio la oportunidad y pese a que ha jugado los dos últimos encuentros de Copa ante Logroñés y Cultural Leonesa, el jugador sabe que no cuenta para el técnico.
En el club han intentado hacerle ver que jugar en segunda no es un paso atrás
Correia no ha recibido ofertas de primera división durante el mes de enero y su intención era la de no bajar de categoría porque lo veía como un paso atrás. Sin embargo, en los últimos días desde el club se le ha intentado hacer ver que lo mejor para su formación es competir y para ello no debería importarle buscar un equipo en una Liga tan competitiva como la segunda división española.
Pese a que el agente oficial del jugador es el portugués Pedro Torrao, la operación Correia la llevó en primera persona Mendes y ahora también es el propio súper agente el que se está encargando de encontrar una posible solución.
En las próximas horas el jugador debe decidir si sale en busca de minutos o si se queda en el Valencia CF aún sabiendo que no va a jugar nada salvo sorpresa enorme y una plaga de lesiones. El futbolista sabe que se le ha señalado desde su llegada por como se hizo la operación y por su precio, pero siente que no se ha tenido paciencia con él para que pudiera acoplarse a la Liga española y a un cambio tan drástico para él como salir de casa tan joven.
El Valencia CF quiere poner en valor la inversión que hizo el pasado verano y Jorge Mendes sabe que debe mover al jugador para que su valor no caiga todavía más de lo que ya lo ha hecho. Por eso, el representante está tratando de buscar acomodo al futbolista en este último día de mercado.