Tan solo faltan 24 horas para que el Levante UD marque en el calendario una de las citas más importantes de la historia del club. Durante la última década, los de Orriols han vivido una época dorada que, sin embargo, arrancó con una salvación agónica en Mestalla que puso fin a la temporada 2010/2011 para abrir la puerta a uno de los grandes hitos en los 112 años de levantinismo: el EuroLevante. Diez años grabados a fuego en los corazones de una afición acostumbrada a los sinsabores y que, en los últimos años, ha pasado a vivir noches mágicas en Europa y a soñar con la Copa.
En los últimos diez años el Levante ha vivido su época dorada
Mucho ha cambiado todo para los granotas en los últimos diez años y todo comenzó, precisamente, frente al rival al que tendrán que superar mañana para continuar el camino hacia la final. El Ciutat de València volverá a ser escenario de uno de los partidos más importantes de la historia blaugrana, tal y como lo fue una tarde noche de 2012 en la que el Levante UD consiguió, por primera vez, clasificarse para disputar una competición europea tras ganar al Athletic Club por 3-0. De ese duelo ante los leones nació el EuroLevante de JIM para ilusionar a todo un club que, apenas unos años antes, peleaba en Segunda División.
Sin duda, la pasada década ha marcado un antes y un después en un Levante UD que ha empezado a soñar en grande. Pese a vivir un nuevo descenso en 2016, el equipo supo tomar rápidamente las riendas de la situación y regresar a la élite del fútbol español tan solo un año después. Y es que, más allá de ese traspiés, los levantinistas han conseguido en los últimos años asentarse en Primera División, logrando estar nueve de las diez últimas temporadas en la máxima categoría.
Los éxitos deportivos han venido acompañados de otras buenas noticias para un club a punto de desaparecer años atrás. El Levante UD ha conseguido sanear su deuda y poner en marcha el proyecto de la cubierta del estadio, que ha dejado un Ciutat de València espectacular del que todavía no han podido disfrutar los granotas. Una afición siempre al lado de su equipo que, también en la última década, ha visto incrementar su volumen considerablemente. Ya son más de 22.000 voces las que, cuando todo vuelva a la normalidad, gritarán al unísono en su estadio que València es granota.
Y es que, sin esperarlo ni buscarlo, los de Paco López se han hecho con una merecida plaza en una semifinal en la que tiene las cosas de cara. Noventa minutos -esperemos que como mucho- separan a los blaugrana de conseguir una de las mayores gestas en sus 112 años. Pase lo que pase, el levantinismo vive estas horas la emoción y la ilusión de un club que sueña con verse en una final de Copa del Rey. Mañana vuelve a ser uno de esos días para recordar. De los que hay que guardar cada momento, de los que el aficionado espera disfrutar de goles que pueden ser leyenda. De los de estar orgullosos de un equipo que, contra pronóstico, ha hecho realidad eso de ¡Qué grande es ser pequeño!
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