El Valencia CF fichó a Wadi Suzuki a finales de agosto. El joven delantero japonés de 18 años llegaba cedido por dos temporadas procedente del Tokushima Vorti, con opción a compra. Aunque la idea es que se incorporara al Juvenil de División de Honor podría aparecer en las convocatorias del Mestalla. Sin embargo, aún no ha podido jugar.
La historia es Suzuki a su llegada a Valencia ha sido rocambolesca. Tanto Superdeporte como El Desmarque se han hecho eco de lo mal que lo ha pasado el nipón desde que aterrizó en la ciudad del Túria.
El delantero japonés llegó el pasado verano al valencia en calidad de cedido y con opción de compra
Suzuki sufrió un robo en Manises que le dejó sin documentación. Por tanto, ha tenido que ir regularizando su situación hasta que esta semana todo ha vuelto a su lugar. El ariete japonés podrá debutar con un equipo que marcha primero en Tercera RFEF, aunque de momento ha estado entrenando con el juvenil.
El Desmarque cuenta que a Suzuki le robaron una riñonera con la documentación, el visado, el carnet internacional de conducir, el teléfono móvil y el dinero que llevaba encima. El ladrón aprovechó un descuido del jugador para robarle.
Al ariete de 1,92 metros le robaron toda la documentación a su llegada al aeropuerto de Manises
Ahora, el delantero japonés de 1,92 metros de altura y que ya ha debutado en la máxima categoría de Japón, está preparado para debutar con su nuevo equipo ya sea con el Juvenil A o con el filial que dirige Miguel Ángel Angulo (aunque descansa este fin de semana). Se espera mucho de él y su rocambolesca historia no le va a frenar.