La Asociación Libertad VCF se reunió este viernes por la tarde para celebrar su Asamblea anual y para consensuar junto con sus casi 2000 socios las iniciativas de protesta a llevar en las próximas fechas contra la gestión del máximo accionista, Peter Lim, que tiene al club más de cinco años sin competir en Europa y ya ha avisado, a través de sus portavoces, de que este verano la tónica será la de los últimos, venta de jugadores importantes y poca o ninguna inversión.
Ante eso, los socios de la Asociación se encontraron con la necesidad de votar cual es la propuesta más adecuada y se les planteó el escenario de poder intentar vaciar el estadio en la última jornada de la Liga ante el Girona, en la que el equipo podría no tener nada en juego o por el contrario podría tener todavía opciones de clasificarse para Europa.
Los de Baraja perdieron buena parte de esas opciones el pasado domingo contra el Alavés en Mestalla, contra el que perdieron por cero a uno y se quedaron a 5 puntos del Betis y a 7 de la Real Sociedad a falta de doce por disputarse. Sin embargo, una victoria valencianista ante el Rayo podría dejar la visita a Anoeta con opciones de colocarse otra vez a tiro europeo si se consiguiera ganar a la Real en su casa. Las cábalas para Europa son más que complicadas, y más viendo que el equipo ha perdido los tres últimos partidos, en los que se jugaba poder ser aspirante real y firme a la competición europea, principalmente a la Conference League.
Esa pequeña opción de ir a Europa provocó el debate de los socios, algunos principalmente con el miedo de que si el equipo tiene algo en juego la masa no responda y la iniciativa se quede en nada y con ello se refuerce la postura de una directiva que trabaja pensando en como eliminar a la Asociación, y principalmente como disuadir sus iniciativas. Ese miedo de los socios se verbalizó y hubo una minoría que expresaron que únicamente pedirían el vaciado si ya no había opciones europeas. Sin embargo, los permisos ya estaban solicitados porque por plazos había que tenerlos ya pedidos.
El valencianismo tendrá que decidir si prefiere la protesta ante la gestión que le puede sacar del top 100 europeo o el fútbol sin más
La votación se llevó a cabo y los socios terminaron eligiendo la alternativa de convocar el vaciado, por encima de la opción de esperar a ver si había opciones europeas o de hacer un vaciado de 19 minutos como ya se hiciera el año pasado ante el Athletic en la Liga. Para los socios prevaleció la importancia el cambio de gestión sobre la opción, pequeña, de poder regresar a competición europea el próximo curso, fruto del buen hacer de Baraja y los chavales.
El valencianismo será el que tendrá que decidir ahora que le parece la propuesta y que le interesa más, si el protestar contra la gestión de un máximo accionista que ha hundido al club lejos de la élite europea y que si no consigue Europa desaparecerá por primera vez en décadas de los 100 clubes más importantes de Europa en el ranking UEFA, o si por el contrario prefieren empujar al equipo o despedirlo y seguir sin priorizar la protesta ante el máximo accionista.