El Atlético Levante volvió a demostrar por qué está arriba. En un partido condicionado por el viento y por un guion más trabado de lo habitual, el filial granota supo sostener su plan, madurar el encuentro y golpear cuando tocaba para llevarse la victoria por 0-1 ante un Atzeneta competitivo. Tres puntos que le permiten afianzarse en la zona más alta de la clasificación – son lideres empatados con el Castellonense con 41 puntos – y mantener una dinámica de 15 partidos consecutivos sin perder. En los últimos cinco encuentros, el conjunto de Álvaro del Moral no ha encajado ningún gol.
El contexto del último enfrentamiento no era sencillo. El Levante quiso imponer su ritmo desde el inicio, dominando el balón y con varias llegadas que no terminaron en gol. Con el paso de los minutos, el partido se equilibró: el Atzeneta logró ajustar su defensa, tuvo alguna salida peligrosa y obligó a trabajar al Levante en un encuentro de detalles, más de control que de ida y vuelta. Aun así, la sensación general fue que el líder llevó el mando del juego y forzó el escenario que más le convenía.
El gol del Atlético Levante llegó a balón parado
La clave llegó tras el descanso. El Atlético Levante mantuvo la misma idea y encontró el 0-1 en una acción a balón parado que terminó con Aitor Manzanedo cazando el balón dentro del área. A partir de ahí, el partido cambió de fase: el Atzeneta dio un paso adelante, empujó con más decisión y buscó el empate cargando el juego por fuera, pero el Levante gestionó la ventaja con oficio, sin conceder demasiado en estático y resolviendo lo que sí apareció con seguridad bajo palos.
El análisis que deja el duelo refuerza la línea del líder: incluso sin brillar, incluso en un partido incómodo y con condiciones meteorológicas no favorables, el Atlético Levante está sabiendo competir como un bloque maduro. Y en un Grupo VI donde cada jornada se decide por matices, esa capacidad de sumar sin necesidad de grandes exhibiciones puede ser diferencial.

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