El Córdoba CF y su afición se han levantado con una sonrisa de oreja a oreja tras la victoria ante el Guijuelo. Su último título -el campeonato de Segunda División ‘B’ en la temporada 96/97- quedaba ya muy lejos. Han tenido que pasar 8955 días entre el doblete de Quini ante el Cacereño en la última jornada liguera y el gol de Javi Flores en la tarde-noche de ayer.
Se trata del quinto título en la historia del club blanquiverde. Los cordobesistas acumulan un campeonato liguero de Segunda División (61/62), dos títulos de la ya extinta Segunda División ‘B’ (94/95 y 96/97) y un título de campeón de la Tercera División (55/56). Todos ellos pertenecían a generaciones pasadas, pero los jóvenes ya merecían una alegría en forma de trofeo.
EL CÓRDOBA CF LEVANTÓ LA COPA RFEF Y CONSIGUIÓ SU QUINTO TÍTULO EN SUS 67 AÑOS DE HISTORIA
El inicio de temporada ha sido espectacular y eso se palpa en el ambiente. El Nuevo Arcángel llevó en volandas a su equipo hasta la consecución de un título que, por el momento que pasa el club, llega como agua de mayo. Pero los árboles no deben tapar el bosque. El objetivo del Córdoba CF no es otro que volver al tercer escalón del fútbol nacional.
Los de Germán Crespo lideran con mano de hierro su grupo a pesar caer el pasado sábado ante el Villanovense (1-0). La Copa RFEF ha supuesto una gran alegría -además de un empujón en lo económico- pero el objetivo tiene nombre y apellidos. Y si puede ser con el título, mucho mejor. Hoy Córdoba es un poco más feliz que ayer.