Otro histórico de nuestro país cae al fútbol no profesional. El Málaga CF certificó ayer su descenso a Primera Federación tras perder 2 a 1 frente al Alavés en Mendizorroza. El conjunto andaluz tenía complicadísimo mantener la categoría, ya que tenían que ganar todo lo que les quedaba y esperar resultados, pero la parte que dependía de ellos mismos no han podido completarla.
Futbolistas como Rubén Castro, Aleix Febas o Álex Gallar no han sido suficiente calidad para acabar por encima de clubes como el filial del Villarreal
A pesar de confeccionar una plantilla teóricamente muy competitiva y que quería pelear por todo, los blanquiazules no han conseguido sobreponerse a ninguna de las adversidades que se le han presentado. Futbolistas como Rubén Castro, Aleix Febas o Álex Gallar no han sido suficiente calidad para acabar por encima de clubes como el filial del Villarreal. Así, el descenso ha pasado de ser una pesadilla a ser una realidad.
Ahora el Málaga deberá volver a empezar. La Primera Federación es una liga complicadísima donde el ascenso está muy muy caro, y sino que le pregunten al Deportivo de la Coruña. Todos los años algún equipo inicialmente inferior sorprende y se mete en la pelea por el ascenso y después el playoff es una auténtica quimera, pues un mal día te envía a casa.
A toda Málaga, perdón. pic.twitter.com/Lp4p3R2u0y
— Málaga CF (@MalagaCF) May 20, 2023
Eso sí, antes de iniciar esta nueva aventura, el Málaga ha tenido a bien enviar un mensaje a sus aficionados a través de su cuenta oficial de Twitter, donde les ha pedido perdón por la temporada realizada. Desde el club insisten en que la única parte del conjunto que ha estado a la altura del escudo ha sido la afición, pero ni aun así ha sido suficiente para conseguir la permanencia.
En la campaña 2012 -2013 el Málaga vivía la mejor temporada de su historia. La inversión del jeque había traído a futbolistas de la entidad de Javier Saviola o Isco Alarcón y esto les había servido para hacer un papel brutal en la UEFA Champions League. Tan solo una década después, tendrán que resurgir de sus cenizas, pues ya no queda nada de esas grandes noches europeas, ahora toca bajarse al barro.