El fútbol femenino en España ha crecido mucho en la última década, gracias principalmente a los exitosa deportivos cosechados por la selección y, a nivel de clubes, por el FC Barcelona. Este crecimiento se ha traducido en un importante aumento en el número de jugadoras federadas, que en 2024 superaron por primera vez la cifra de 100.000, un 23% más que en el año anterior.
Sin embargo, persisten brechas importantes frente a sus homólogos masculinos: según un estudio elaborado en 2025 por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), el salario mínimo fijado por convenio en la Liga F, la Primera División Femenina, es de 22.500€, frente a los 190.000€ de LaLiga y los 95.500€ de LaLiga Hypermotion, la Segunda División Masculina.
Además, los ingresos por derechos audiovisuales de la liga femenina, aunque han subido a los 18 millones de euros para la temporada 2025-2026, siguen a años luz de lo que reciben sus compañeros, que están en una media de más de 1.100 millones de euros anuales. A pesar de estas desigualdades, existen ya numerosas iniciativas políticas, deportivas y empresariales, para ir reduciendo esa brecha poco a poco.
Breve historia del fútbol femenino en España
El fútbol femenino en España tuvo un reconocimiento oficial muy tardío. No fue hasta octubre de 1980 cuando la RFEF reconoció el fútbol femenino. La Copa Reina Sofía (hoy llamada Copa de la Reina) se disputó por primera vez en 1983, y la primera Liga oficial no arrancaría hasta la temporada 1988/1999. Durante décadas, el fútbol femenino fue un deporte marginal solo practicado por valientes pioneras en pequeñas ligas locales y regionales.
Pero poco a poco, el deporte se fue profesionalizando y, estos últimos años, se ha producido un auténtico boom, a caballo de los éxitos sin precedentes logrados por las selecciones juvenil y absoluta.
Así, mientras la selección Sub-20 conquistaba la Copa del Mundo en 2022, en Costa Rica, tras vencer a Japón en la final, la absoluta conquistó la Copa Mundial Femenina un año después, en 2023, frente a Inglaterra, su habitual némesis, y ganaría también la Liga de Naciones Femenina en 2024 y 2025, además de quedar subcampeona de la Eurocopa de este último año, perdiendo, cómo no, contra Inglaterra. En general, un combinado femenino que ha conquistado a los aficionados, tal como lo hace otra selección, la selección de Casino.org de las mejores slots, campeones en juegos de azar online.
Estos triunfos tuvieron un efecto inmediato en la visibilidad del fútbol femenino, y en 2024 se superaron por primera vez las 100.000 fichas de jugadoras federadas en España, convirtiéndose en el segundo deporte con más licencias femeninas del país, solo por detrás del baloncesto. También aumentó la cobertura mediática y el apoyo institucional, así como la demanda social.
Este aumento de la demanda se demostró durante la final de la Liga de Naciones 2025, a la que asistieron 55.843 espectadores al Riyadh Air Metropolitano para ver a la Selección Española, superando así el récord establecido el año anterior de 32.657 espectadores. Además, en esta última década, han sido varios los clubes tradicionales que han creado una sección femenina que antes no tenían, incluido el real Madrid (2020) o el Celta de Vigo (2024).
Situación actual
En la actualidad, la estructura competitiva del fútbol femenino comprende desde categorías base hasta la élite profesional. A nivel formativo hay ligas infantiles, cadetes y juveniles, organizadas por las federaciones territoriales y por la RFEF, así como selecciones autonómicas. En niveles sénior destacan la Liga F, organizada por la Liga Profesional de Fútbol Femenino y considerada una de las seis mejores ligas del continente por la UEFA; y la Primera Federación FUTFEM, el segundo nivel, gestionado por la RFEF.
La Liga F Moeve
La Liga F de primera división se profesionalizó por completo en la temporada 2021-2022 y redujo su plantel a 16 equipos, que disputan 30 jornadas entre septiembre y mayo. Desde la profesionalización de la liga, los clubes están obligados a contratar a las jugadoras a jornada completa. Es el único nivel del fútbol femenino en España donde se da esta circunstancia, frente al masculino, donde los contratos a jornada completa son obligatorios en los tres primeros niveles.
Cada club de Liga F recibe cada año alrededor de 1 millón de € de ingresos compartidos (16,8 millones en la temporada 2024/25, que aumentaron a 18 en la 25/26). Los partidos se emiten por streaming a través de DAZN y por el canal Gol.
El actual nombre completo de la Primera División Femenina es Liga F Moeve por motivos de patrocinio, al ser Moeve S.A. (antes Cepsa), la principal empresa patrocinadora.
Primera Federación FUTFEM
La Segunda División Femenina, denominada hasta hace poco “Reto Iberdrola” por razones de patrocinio, está gestionada directamente por la RFEF. No se considera una liga totalmente profesional, ya que muchas de sus jugadoras tienen contratos parciales y deben compatibilizar su actividad con un segundo empleo.
Según la AFE, el 80% de las jugadoras federadas tienen contrato a media jornada, un porcentaje que crece si eliminamos de la ecuación a las de la Liga F, una brecha salarial que ha estado siempre en la diana de las críticas. Como relataba la exjugadora Laura Torvisco, “siempre he tenido que compaginar mi labor deportiva con mi profesión de profesora”. Según el Instituto de la Mujer, la brecha entre hombres y mujeres roza el 750%.
La respuesta habitual a estas críticas es que, si quieren cobrar lo mismo, han de generar los mismos ingresos. Sin embargo, como apunta Amanda Gutiérrez, presidenta de FutPro, el principal sindicato del fútbol femenino, las jugadoras “nunca han pedido cobrar lo mismo, solo los mismos recursos que los hombres”. Esperemos que la realidad de las cifras recientes sirva para ello.