El Real Zaragoza ha caído al pozo de la Primera Federación, pero está dejando claro desde el primer día que su intención es permanecer allí el menor tiempo posible. Tras varios años coqueteando peligrosamente con el descenso en el fútbol profesional, el histórico conjunto maño ha activado el mercado con una contundencia impropia de la categoría y ya se ha convertido en el gran animador del mercado en el Grupo II.
Apenas han pasado dos semanas desde la apertura del mercado y el Zaragoza ya suma diez incorporaciones. Entre ellas destacan nombres de mucho peso como Sergio Escudero, Sam Westerweld o Jaume Jardí, futbolistas que elevan notablemente el nivel de una plantilla diseñada para competir desde el primer día por el ascenso. La dirección deportiva ha apostado por perfiles contrastados y por jugadores con capacidad para marcar diferencias en una categoría tan exigente como la Primera Federación.
EL CUADRO MAÑO ESTÁ SIENDO UNO DE LOS GRANDES ANIMADORES DEL MERCADO DE FICHAJES
El mensaje que llega desde La Romareda es claro: el objetivo no es otro que regresar cuanto antes al fútbol profesional. Por historia, masa social, presupuesto y potencial de plantilla, el Zaragoza parte como el gran favorito para conseguir el ascenso directo. Pocos clubes en la categoría pueden igualar el impacto de su escudo ni la presión competitiva que supone defender una camiseta acostumbrada a mirar mucho más arriba.
Sin embargo, la Primera Federación ya ha demostrado en los últimos años que el nombre no garantiza absolutamente nada. Equipos históricos han sufrido para salir del tercer escalón del fútbol español y el Zaragoza tendrá que confirmar sobre el césped todo el poderío que está mostrando en los despachos. La plantilla apunta alto; ahora llega el momento de demostrarlo cuando empiece a rodar el balón.