El Atlético Saguntino abrió 2026 con una victoria clave por 2–0 ante la UD Vall de Uxó en el Camp Nou de Morvedre (jornada 16 del Grupo VI de Tercera Federación), resuelta en los últimos minutos, y dejó dos lecturas opuestas en las comparecencias pospartido: Guillem Beltrán puso el foco en la fe y la insistencia de los suyos hasta el final, mientras que Guille Simarro señaló la frustración por otro desenlace en el descuento y reclamó un penalti “muy claro” que, a su juicio, pudo cambiar el guion.
Creer hasta el final, el argumento del Saguntino
Beltrán interpretó el triunfo como una consecuencia directa de la mentalidad del equipo, convencido de que el partido se ganó por persistencia más que por brillo, especialmente tras el parón navideño. En su análisis, el Saguntino entendió desde el inicio que debía asumir el mando ante un bloque defensivo firme y, aun con fases de imprecisión, no dejó de insistir, acumulando presencia ofensiva con los cambios hasta encontrar el premio con esos dos goles en el descuento El técnico también reforzó la lectura defensiva del encuentro, subrayando el control sobre el juego directo y las segundas jugadas del rival como base para sostener la victoria.
“No es polémica: es penalti”, la visión de la Vall de Uxó
Desde el banquillo visitante, Guille Simarro, segundo entrenador de la Vall, reconoció el esfuerzo y el nivel competitivo de su equipo, defendiendo que la Vall de Uxó compitió de tú a tú ante un rival de la zona alta y que respondió como suele hacerlo ante los grandes. Sin embargo, la derrota volvió a abrir una herida recurrente: la pérdida de puntos en tiempo de descuento, una tendencia que el técnico asumió como motivo de autocrítica. Además, apuntó a una acción concreta como punto de inflexión, asegurando que el penalti reclamado en la segunda parte era claro y que un posible 0–1 habría cambiado por completo el escenario.
Enero como examen en casa
Pese al golpe, Simarro trasladó un mensaje de continuidad y compromiso, rechazando cualquier síntoma de rendición y poniendo el foco en el calendario inmediato, con tres partidos como local en el horizonte. Ahí situó el reto: recuperar solidez en el José Mangriñán y convertir el inicio de año en un punto de giro que permita encadenar victorias ante su gente y frenar esa dinámica de finales crueles.
