El Atlético Saguntino afronta este fin de semana en el Nou Camp de Morvedre un partido de mucho peso ante el CD Roda, en un contexto delicado para los de Guillem Beltrán tras las derrotas frente a Soneja y La Nucía. Pese a ese frenazo, el equipo sigue metido en la pelea alta del Grupo VI de Tercera Federación y el técnico no quiere rebajar la ambición. En la previa, Beltrán insistió en que el tramo final exige máxima concentración y convirtió el duelo ante el Roda en una de esas citas que pueden marcar el rumbo de las últimas jornadas.
Respeto total a un rival “mucho mejor de lo que dice la tabla”
Beltrán no compró en ningún momento el discurso de que el Saguntino parte claramente por encima del Roda. Al contrario: describió al conjunto castellonense como un equipo con mucho más potencial del que su clasificación ha reflejado durante gran parte del curso, y llegó a calificar de “inexplicable” su situación en la tabla por el nivel individual de varios de sus futbolistas, al tiempo que dejó claro que, a su juicio, el Roda está más cerca de mirar al playoff que de sufrir por el descenso.
Ese análisis encaja además con la dinámica reciente del rival: el Roda ha enlazado dos victorias consecutivas, primero ante el Torrellano y después contra el Recambios Colón, y ha ganado margen sobre la zona roja antes de visitar Sagunto.
“El equipo no está hecho para playoff, pero lo vamos a luchar”
El entrenador del Saguntino volvió a insistir en una idea que ya había deslizado en otras comparecencias: la primera vuelta del equipo estuvo por encima de lo previsto. Según Beltrán, ni el presupuesto, ni la experiencia de buena parte de la plantilla, ni la propia planificación inicial colocaban al Saguntino como un proyecto fabricado para pelear por el playoff. Aun así, asumió que la realidad competitiva actual obliga a pelearlo hasta el final. Habló de un club humilde, recordó que en invierno solo se reforzaron con dos sub-23 y dejó claro que, ya metidos en la pelea, no van a dejar de empujar.
Corregir lo que pasó en la ida
Beltrán también miró al precedente de la primera vuelta, un partido abierto en el que el Saguntino cayó 3-2 en la Ciutat Esportiva Pamesa. Su lectura fue que el equipo fue demasiado “a pecho descubierto”, que no gestionó bien las transiciones y que ahí aparecieron los errores que explicaron los goles del Roda. La idea ahora pasa por competir desde otro control, sin renunciar al ataque pero sabiendo que el rival domina bien el balón y penaliza los desajustes.
Un llamamiento directo al Nou Camp
Más allá de lo táctico, Beltrán quiso poner el foco en el ambiente. Dejó una de las frases más potentes de la previa al pedir que el Nou Camp de Morvedre se convierta en “un infierno”, con la grada apretando y el estadio vestido de rojo. Para el técnico, el apoyo de la gente puede ser diferencial en unas segundas vueltas que siempre se endurecen y, más aún, en unos últimos ocho partidos donde todo se comprime. El mensaje fue directo: el equipo necesita ese empuje extra para sostenerse en la pelea.
