La UD Vall de Uxó y el Atlético Saguntino se enfrentarán este sábado, a las 18:30 horas, en el estadio José Mangriñán, en la jornada 33 del Grupo VI de Tercera Federación. El conjunto romano, tercero con 60 puntos, necesita ganar y esperar un tropiezo del Castellonense para mantener vivas sus opciones de ascenso directo, mientras que la UDE buscará despedir la temporada en casa con una victoria y superar los registros del curso pasado.
El Saguntino no depende de sí mismo, pero sigue vivo
El Atlético Saguntino afronta el penúltimo capítulo de la liga regular con un margen mínimo de error. El equipo de Guillem Beltrán ocupa la tercera posición con 60 puntos, a cuatro del líder Castellonense y a dos del Atlético Levante, cuando apenas quedan seis puntos por disputarse. La cuenta es clara: los romanos necesitan ganar en la Vall d’Uixó y esperar que el líder no haga lo propio ante el Hércules B para seguir con opciones matemáticas de alcanzar la primera plaza.
El conjunto saguntino llega después de empatar en el Camp de l’Almenà ante el Castellonense en un partido de máxima exigencia. Los locales se adelantaron en el minuto 72, pero Mario Ferrer apareció en el 89 para firmar el 1-1 y evitar que el líder dejara prácticamente sentenciado el campeonato. Ese punto mantuvo con vida al Saguntino, aunque la situación clasificatoria obliga ahora a sumar de tres en tres.
Más allá de la pelea por el ascenso directo, el Atlético Saguntino también mira al playoff. El equipo ya tiene asegurada su presencia en la promoción y encadena seis partidos consecutivos sin perder, una dinámica importante para llegar con confianza al tramo decisivo si finalmente no puede alcanzar el liderato.
La UDE quiere cerrar el curso en casa con otro paso adelante
Enfrente estará una UD Vall de Uxó que ya no tiene opciones de acceder al playoff, pero que todavía cuenta con alicientes competitivos. El equipo de José Manuel Descalzo es sexto con 49 puntos, la misma puntuación que logró la pasada temporada, por lo que las dos últimas jornadas le ofrecen la posibilidad de mejorar sus números y cerrar el curso con una sensación de crecimiento.
El conjunto vallero llega en un buen momento. Viene de imponerse por 1-0 al Alzira en el José Mangriñán y acumula cinco jornadas sin perder. Tras ese encuentro, Descalzo reconoció que su equipo no había firmado su mejor partido, pero valoró la solidez defensiva y la eficacia en las áreas como claves para sumar los tres puntos. La UDE se ha consolidado, además, como el equipo menos goleado del grupo, una muestra de la competitividad que ha sostenido durante toda la temporada.
El técnico fue claro tras la última victoria: por respeto a la competición y a los equipos que todavía se juegan objetivos, su equipo competirá hasta el final. Esa mentalidad añade dificultad a la visita de un Saguntino obligado a ganar. El José Mangriñán despedirá la temporada como local con un duelo entre un equipo que quiere mejorar su propio techo y otro que todavía se resiste a despedirse del sueño del campeonato.
