El pasado domingo era un día marcado en rojo para el Hércules y la afición blanquiazul, con las miras puestas en acercarse a la zona de playoff. Justo en la semana que el club había depositado toda la confianza en su técnico, renovado hasta junio de 2027, el cuadro herculano viajaba a Alcorcón con la firme intención de sacar un resultado positivo ante un rival directo.
Lo que ocurrió sobre el verde de Santo Domingo, eso sí, fue algo inesperado para todos. El Alcorcón pasó por encima del Hércules en un choque para olvidar y la dura derrota (4-0) fue una daga directa al orgullo blanquiazul. Una derrota que, por las formas, tardará en olvidar la parroquia del Rico Pérez y que deja la zona de playoff a cuatro puntos.
EL HÉRCULES RECIBIÓ UN DURO CORRECTIVO EN SU VISITA A ALCORCÓN
La realidad de los blanquiazules lejos de su feudo no cambió y, lejos de revertir esa mala dinámica a domicilio, encajó una dura goleada que abre la caja de las dudas sobre la plantilla herculana. Los goles de Luis Vacas, Esteban Aparicio, Joan Rojas y Raúl Blanco, justo en el día que Carlos Abad volvía a la titularidad tras su operación de apendicitis, sirvieron para que los tres puntos se quedasen en tierras madrileñas.
El cuadro herculano, eso sí, buscará olvidar rápidamente la goleada en contra. Este fin de semana recibirán al Atlético Sanluqueño, penúltimo clasificado, en su casa, justo antes de buscar su primera victoria a domicilio ante el Sabadell. Si quieren pelear por el playoff hasta final de temporada, más aún con uno de los presupuestos más altos del grupo, el Hércules deberá tomar como ejemplo de lo que no hay que hacer el duelo del domingo.
