El empate sin goles entre el Ontinyent 1931 y la UD Alzira en la jornada 22 del Grupo VI de Tercera Federación dejó sensaciones encontradas en el conjunto de El Clariano. Tras el 0-0 en el Luis Suñer Picó, Roberto Bas analizó un duelo marcado por la igualdad, las imprecisiones y una apuesta valiente en el tramo final que pudo decantar el encuentro hacia cualquiera de los dos lados.
“Era cuestión de aprovechar el error del rival”
El técnico del Ontinyent 1931 fue claro en su diagnóstico. El partido, explicó, estuvo condicionado por la falta de precisión en ambos equipos y por la acumulación de errores en zonas sensibles del campo.
Bas reconoció que el choque se movió en ese filo competitivo en el que cualquier fallo podía ser definitivo: ninguno supo capitalizarlo y el marcador no se movió. “Lo ha podido ganar cualquiera”, vino a resumir el entrenador, subrayando que tanto el Ontinyent 1931 como el Alzira tuvieron momentos para inclinar la balanza.
Un paso adelante en los últimos 25 minutos
Si algo destacó el técnico fue la intención de su equipo en el tramo decisivo. Con el reloj apretando, decidió arriesgar: dio entrada a Pedro, apostó por dos delanteros y liberó más efectivos en campo contrario, asumiendo que eso podía dejar más expuesta la zona central y la espalda de la defensa.
“En los últimos 25 minutos hemos sido valientes”, reconoció. El Ontinyent 1931 quiso ir a por el partido, aunque esa apuesta tuvo peaje. La sensación final, con una falta lateral y un córner en los que el equipo acabó embotellado en su propia área, dejó una imagen de sufrimiento que, según Bas, no refleja del todo el desarrollo previo.
La jugada que pudo cambiarlo todo
Dentro de ese guion abierto apareció una acción clave. En una de las últimas transiciones, Pedro optó por el disparo cuando parecía claro el pase atrás a un compañero mejor situado. El entrenador lo señaló como una de esas decisiones que pueden cambiar un partido.
Era una de las situaciones que el cuerpo técnico había previsto: guardar energía en un campo grande y de césped natural para crecer en la segunda parte con los cambios. El plan se ejecutó, hubo oportunidades y el Ontinyent 1931 estuvo cerca de encontrar el premio, pero faltó acierto en la elección final.
Sensación de oportunidad compartida
Roberto Bas insistió en que el empate responde a lo que se vio sobre el césped: un encuentro equilibrado, con alternativas y sin un dominador claro. Los visitantes asumieron riesgos para buscar los tres puntos, pero también pudieron salir castigados en ese intercambio final.

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