El Ontinyent 1931 dio un paso de gigante en la Ciutat Esportiva Pamesa con un triunfo por 0-2 ante el CD Roda en el partido aplazado de la jornada 20. Una victoria histórica para el grupo, ya que según reconoció Roberto Bas el equipo no había ganado nunca allí, y que deja a los blanc-i-negres con 41 puntos y en plena zona de playoff. Tras el encuentro, el técnico ontinyentí e Iván Albert, autor del primer gol, explicaron las claves de la victoria.
“Estamos haciendo cosas que otras temporadas no hemos hecho”
Bas puso en valor el contexto del triunfo, tanto por el escenario como por el momento del calendario. Explicó que el equipo llega con una inercia positiva, con confianza y con un trabajo semanal que se sostiene incluso en semanas de tres partidos, donde el cuerpo técnico intenta reducir carga sin dejar de preparar cada encuentro.
En su lectura del partido, el entrenador habló de una primera parte muy igualada, con momentos en los que el Roda tuvo balón y sometió, y otros en los que el Ontinyent 1931 consiguió ser protagonista. En la segunda mitad, el plan fue claro: dar un paso adelante e ir a por el partido. “Sabíamos que si éramos valientes teníamos muchas opciones de ganar”, resumió, satisfecho con la respuesta del equipo.
“¿Se puede soñar? Claro que sí”
Con los 41 puntos ya en el casillero, Bas fue directo al hablar del objetivo principal. Para él, la permanencia está prácticamente cerrada, y eso permite mirar hacia arriba. Preguntado por si toca soñar, no dudó: mientras haya trabajo, ilusión y compromiso —tres conceptos que considera claves en la gestión de un grupo—, el equipo tiene derecho a ambicionar más.
Los cambios sirvieron para acercar al equipo al triunfo
Sobre el tramo final, Bas explicó que la clave no fue tanto “acertar” con sustituciones como refrescar, replantear y buscar matices distintos según lo que pedía el partido. En ese contexto destacó la entrada de Andreu, capaz de generar una acción vertical hasta línea de fondo y encontrar el pase atrás que activó una de las situaciones decisivas del encuentro. Para el técnico, el equipo supo interpretar lo que tocaba en cada momento.
Iván Albert: “Quiero que este gol sea un impulso”
El primer tanto llevó la firma de Iván Albert, que reconoció que el partido fue de respeto en la primera parte y más reconocible tras el descanso, cuando el equipo pudo jugar “como lo hace normalmente” y se sintió con licencia para ir a por el encuentro. Contó que, incluso antes del 0-1, el Ontinyent ya había tenido llegadas y que la victoria fue merecida por insistencia y por mentalidad.
A nivel personal, Iván admitió la importancia emocional del gol. Habló de las rachas que sufren los atacantes y explicó que necesita este tanto para ganar confianza en el tramo decisivo de temporada. “Estoy muy contento”, repitió, dejando claro que quiere que sea un punto de inflexión.
El goleador también tuvo un mensaje íntimo. Dijo que el gol va para la gente que le apoya y, de forma especial, para su novia, “que lo aguanta todos los días”, una dedicatoria que cerró con alivio y orgullo tras un año en el que no había encontrado la regularidad de cara a portería.
“El primer paso ya está hecho… ahora queremos más”
Con la salvación prácticamente asegurada, Iván Albert se alineó con el discurso del míster: el primer objetivo ya está cumplido y ahora toca mirar más arriba. Aseguró que tanto el vestuario como la directiva quieren más y lanzó una frase que resume el estado de ánimo: “Soñar es gratis, así que vamos a soñar”.
