La jornada 29 del Grupo VI de Tercera Federación arrancará este jueves 2 de abril y se alargará hasta el domingo 5 por la coincidencia con los días festivos de Semana Santa. Y dentro de ese calendario más extenso de lo habitual, uno de los grandes focos de atención estará en El Clariano, donde Ontinyent 1931 y Villarreal C se verán las caras este jueves a las 19:30 horas en uno de los duelos más directos que se pueden plantear ahora mismo en toda la categoría.
No es para menos. Ambos equipos llegan empatados a 45 puntos y pelean de forma directa por esa quinta plaza de playoff que, a día de hoy, aparece como la más abierta de toda la zona noble. Por delante, el panorama está mucho más definido: el Castellonense manda con 60 puntos, el Atlético Levante es segundo con 55, el Atlético Saguntino ocupa la tercera plaza con 50 y La Nucía, lanzada tras 16 partidos sin perder, ya se ha hecho con la cuarta posición con 48. Por eso este choque tiene tanto peso: porque enfrenta cara a cara a los dos grandes candidatos a completar ese último billete de promoción.
El contraste futbolístico también hace todavía más atractivo el partido. Se enfrenta el equipo más goleador del grupo, un Villarreal C que suma 40 goles, contra uno de los bloques más sólidos de toda la liga. El Ontinyent 1931 ha encajado solo 21 tantos, una cifra que lo convierte en el segundo equipo menos goleado del campeonato junto a Castellonense y Vall de Uxó, solo por detrás del Atlético Levante, que ha recibido 19. Es decir, se cruzan dos formas muy distintas de competir: la pegada y el talento ofensivo del filial amarillo contra la estructura, el orden y la fiabilidad defensiva del conjunto de Roberto Bas.
Dos equipos que llegan exigidos
El Villarreal C aterriza en El Clariano después de dejar escapar una gran oportunidad en casa la pasada jornada. El filial groguet se adelantó ante el Atlético Saguntino con un gol de Cantero en el minuto 33, pero terminó perdiendo por 1-2 tras una segunda mitad en la que el rival dio un paso adelante y acabó remontando con los tantos de Sergio Martínez y Marc Bonafé, este último apenas un minuto después de entrar desde el banquillo. Fue una derrota importante, no solo por el resultado, sino porque el Villarreal C vio cómo se le escapaba en casa un duelo de muchísimo nivel ante un rival directo de la zona alta.
Su dinámica reciente refleja bastante bien esa mezcla de potencial y cierta irregularidad que ha acompañado al equipo en este tramo. En sus últimos cinco partidos ha sufrido una goleada dura en San Vicente ante el Jove Español (4-1), después se rehízo con una victoria convincente ante el Soneja (2-0), sumó otro triunfo de peso en Crevillente (1-2), empató en casa ante La Nucía (1-1) y terminó cayendo frente al Saguntino (1-2). Es decir, llega con capacidad de hacer daño a cualquiera, pero también con la sensación de que todavía no ha logrado convertir su fútbol en una estabilidad competitiva total.
El Ontinyent 1931, por su parte, afronta el choque desde una dinámica más incómoda en resultados, pero no necesariamente desde malas sensaciones. Los de Roberto Bas encadenan dos derrotas consecutivas y tres jornadas sin ganar, después del empate en Soneja y de las caídas frente a Crevillente y La Nucía. Sin embargo, el último partido deja una lectura más compleja que la del simple 2-0. En su visita al conjunto de Vicente Mir, el Ontinyent 1931 compitió bien, mantuvo el orden en un escenario difícil y se vio claramente condicionado por las lesiones simultáneas de Osoro y Lluís Felipe, que alteraron por completo el plan de partido. Pese a ello, el equipo siguió compitiendo, tuvo fases de dominio y generó situaciones para haber metido de nuevo el encuentro en partido.
Roberto Bas, de hecho, fue muy claro al valorar esa derrota. Entiende que el equipo estuvo mejor que La Nucía en muchos aspectos, pero volvió a pagar la falta de acierto en las áreas, algo que le está costando puntos en este momento clave del campeonato.
El Clariano como punto de inflexión
Roberto Bas plenateó en la previa el encuentro de este jueves prácticamente como una final particular, porque el equipo entiende que buena parte de sus opciones de playoff pasan por hacerse muy fuerte en casa en estas seis últimas jornadas. Y ahí aparece una idea muy clara del técnico: lo que se escape en casa habrá que compensarlo fuera, pero el margen ya no es el de hace unas semanas.
Bas fue contundente al explicar que el partido ante el Villarreal C es de los que obligan a sumar de tres. También recordó que, más allá de este encuentro, el gran reto del Ontinyent 1931 estará en convertir El Clariano en un fortín en este tramo final, ya que todavía tiene que recibir allí al propio Saguntino, al Hércules B y al Atlético Levante.
Pese a las dos últimas derrotas, Bas insiste en que ve al equipo bien y liberado de presión, con buenas sensaciones tanto con balón como sin él. Cree que sus futbolistas son plenamente conscientes de lo que se juegan y que el grupo quiere seguir agarrado a la pelea hasta el final. Y en ese sentido, el partido de este jueves puede marcar un antes y un después: una victoria del Ontinyent 1931 no solo reforzaría su candidatura, sino que además abriría una pequeña brecha precisamente sobre el Villarreal C y le permitiría encarar con mucha confianza lo que viene.

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