El Ontinyent 1931 volvió a salir de vacío de El Clariano tras caer por 0-1 ante el Atlético Saguntino en un partido de muchísimo peso en la pelea por el playoff. La derrota deja al conjunto de Roberto Bas en una situación ya muy comprometida: encadena cuatro derrotas consecutivas, suma cinco jornadas sin ganar y se queda a seis puntos de La Nucía y Villarreal C, los dos equipos que ahora mismo marcan la zona de promoción.
El encuentro se resolvió en una acción muy concreta nada más arrancar la segunda parte. Tras una primera mitad igualada, en la que el Ontinyent 1931 compitió bien,, una jugada aislada acabó en penalti a favor del Saguntino. Magariño no perdonó desde los once metros y ese 0-1 en el minuto 55 terminó decidiendo el choque. A partir de ahí, el equipo local trató de reaccionar, empujó en el tramo final y generó alguna situación a balón parado, pero volvió a quedarse sin premio.
Bas lamenta una oportunidad perdida
Tras el partido, Roberto Bas reconoció el golpe que supone esta derrota, sobre todo por el contexto con el que llegaba el equipo al encuentro. El técnico admitió que tenía mucha ilusión en esta cita y que la semana se había preparado bien, entendiendo el choque como una nueva oportunidad para seguir agarrados a la pelea. También destacó que la primera parte fue muy competida ante un equipo que, a su juicio, demostró por qué ocupa una posición tan alta en la tabla.
Bas situó el punto de inflexión en esa acción del inicio de la segunda mitad. Según explicó, el plan era que el partido siguiera moviéndose en un escenario parecido al del primer tiempo, esperando una oportunidad para adelantarse, pero esa jugada aislada cambió por completo el panorama. El técnico señaló además que el gol afectó emocionalmente a sus jugadores y obligó al equipo a alterar su hoja de ruta para intentar encontrar una reacción.
El playoff se aleja y el gol no llega
El entrenador también fue claro cuando se le preguntó por las opciones de playoff. Su respuesta fue sincera: cada vez es más complicado. Aun así, dejó claro que mientras existan posibilidades matemáticas, el equipo tiene la obligación de seguir compitiendo por respeto al club y a la afición.
La dinámica ofensiva también empieza a ser muy preocupante. El Ontinyent 1931 acumula ya 415 minutos sin marcar y no ve portería desde el empate ante el Soneja. Desde entonces ha enlazado cuatro partidos consecutivos sin hacer gol, una sequía que coincide además con esta mala racha de resultados. Tres de esas cuatro derrotas, además, han llegado en El Clariano, donde el equipo no ha conseguido sostener su candidatura en el momento más delicado del curso.
