La etapa de los hermanos De Las Cuevas en el Orihuela CF ya es historia. Carlos y Miguel ponen punto final a su aventura en el banquillo escorpión apenas seis meses después de su llegada, cerrando un periplo que dejó momentos de ilusión, pero también un desenlace agridulce en un equipo que no fue capaz de alcanzar el objetivo de pelear por el playoff de ascenso.
La dupla aterrizó en Los Arcos el pasado mes de diciembre tras la salida de Pato, con la misión de reconducir el rumbo de un Orihuela que todavía soñaba con engancharse a la pelea por las posiciones nobles del Grupo V de Segunda Federación. Durante varios tramos del curso, los amarillos llegaron a ilusionarse con esa posibilidad e incluso lograron acercarse a la zona de privilegio, alimentando la esperanza de pelear hasta el final.
CARLOS Y MIGUEL DE LAS CUEVAS ABANDONAN EL CLUB SIETE MESES DESPUÉS DE SU LLEGADA AL BANQUILLO
Sin embargo, el equipo terminó perdiendo fuelle en el momento decisivo. El mal tramo final acabó alejando definitivamente a los oriolanos del playoff y dejó incluso cierta preocupación en el entorno, ya que el conjunto escorpión llegó a mirar de reojo la zona baja de la clasificación en las últimas jornadas, algo impensable meses atrás. Los números de los De Las Cuevas al frente del banquillo reflejan un rendimiento irregular: 17 partidos dirigidos con un balance de 6 victorias, 6 empates y 5 derrotas, registros insuficientes para dar el salto competitivo que exigía el contexto.
Finalmente, el Orihuela cerró la campaña en octava posición, lejos del gran objetivo del curso. Ahora, el club deberá decidir el rumbo a seguir en el banquillo de cara a una temporada en la que volverá a partir con la obligación de pelear por cotas más altas. En Los Arcos ya se piensa en un nuevo proyecto para intentar convertir en realidad un playoff que volvió a escaparse.
