La UD Alzira logró este miércoles 14 de enero una victoria (3-1) ante el Atlético Saguntino, segundo clasificado, en el encuentro aplazado de la jornada 14 del Grupo VI de Tercera Federación, disputado en el Luis Suñer Picó. Los de Ramón Llopis completaron 40 minutos iniciales sobresalientes, resistieron el empuje visitante tras el descanso y sumaron tres puntos que les permiten salir del descenso y colocarse 13º con 18 puntos.
Cuarenta minutos “antológicos” y tres golpes antes del descanso
El Alzira salió con una intensidad y un orden que no venía mostrando en los últimos meses y encontró premio muy pronto. En el minuto 12, Dieguito abrió el marcador con un disparo raso tras una acción a balón parado. El equipo siguió dominando, con Traver apareciendo por todo el frente y ayudando incluso a iniciar la construcción desde atrás.
El 2-0 llegó con una jugada clave: Bono, titular por primera vez como mediocentro, filtró un gran pase para Richard Franco, que controló, se fue de su marcador y fusiló a Verdejo. Antes del descanso, el Alzira terminó de explotar su mejor tramo con una acción coordinada: los movimientos de los atacantes arrastraron defensores y dejaron el carril abierto para que Cristian García llegara desde segunda línea y firmara el 3-0.
Reacción del Saguntino y un Alzira serio para sostener la ventaja
Con el partido cuesta arriba, el Saguntino reaccionó y encontró el 3-1 por medio de Albert, además de generar varias llegadas peligrosas antes del descanso y especialmente en la segunda mitad. Ahí apareció la versión más madura del Alzira: un ejercicio de concentración defensiva para resistir los ataques visitantes.
En la reanudación, el guardameta Vicent Dolz, que volvía a la portería tras varias jornadas, sostuvo al equipo en acciones decisivas, incluida una intervención ante Magariño. El Alzira también tuvo sus momentos para amenazar al espacio, con Bryan ganando confianza y alguna llegada más de Abraham, pero el marcador ya no se movió.
Llopis: “Hacía tiempo que no veía una primera parte así”
En rueda de prensa, Ramón Llopis no escondió su satisfacción. Definió el encuentro como un partido “bestial” y se quedó especialmente con la puesta en escena: “Hacía tiempo que no veía una primera parte así”. El técnico interpretó el triunfo como una recompensa al trabajo diario y a un proceso de construcción que empieza a verse sobre el césped.
“Necesitábamos perfiles” y el valor de reenganchar a futbolistas
El entrenador también explicó que el equipo está encontrando piezas que antes no tenía, tanto por perfiles como por competencia interna. Puso en valor la respuesta de jugadores que habían tenido menos continuidad y la aparición de soluciones en posiciones donde necesitaban dar un paso adelante. La idea, insistió, es que el Alzira sea reconocible y que el aficionado se sienta identificado con el equipo.
Qué significa este triunfo para el Alzira
La victoria no solo tiene impacto clasificatorio (sale del descenso), también es simbólica: el Alzira era uno de los equipos señalados a principio de temporada para estar arriba tras descender de Segunda RFEF, y este 3-1 ante el Saguntino es el primer gran aviso de que la recuperación es real si mantiene este nivel competitivo.
El próximo reto será confirmarlo el domingo en casa ante el Soneja, en el primer partido de la segunda vuelta.

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