El Valencia CF Mestalla ha convertido el Estadio Antonio Puchades en su principal sostén en este tramo final de temporada. Desde la llegada de Óscar Sánchez al banquillo, el filial valencianista ha encadenado dos victorias consecutivas como local, la última de gran mérito ante el líder del grupo, el UE Sant Andreu.
El cambio de dinámica en casa ha permitido al filial valencianista tomar aire en la clasificación en un momento crítico del curso. A falta de tres jornadas para el final, los valencianistas se sitúan dos puntos por encima de la zona de promoción de descenso, un margen todavía ajustado pero que refleja la mejoría del equipo en las últimas semanas.
EL FILIAL CHE BUSCA ATAR LA PERMANENCIA EN EL TRAMO FINAL
La solidez mostrada en Paterna contrasta, sin embargo, con las dificultades a domicilio, uno de los aspectos que el equipo necesita corregir si quiere asegurar la permanencia. En este contexto, el próximo compromiso adquiere una importancia capital. El filial se medirá este fin de semana al filial del Castellón, un rival directo en la lucha por evitar el descenso.
Un duelo que puede marcar el devenir de ambos conjuntos y que pone en juego tres puntos de oro. Con la confianza reforzada por sus últimas actuaciones en casa, el filial valencianista buscará dar un paso de gigante hacia la permanencia. Mantener la fortaleza como local y mejorar sus prestaciones fuera serán las claves para alcanzar el objetivo en este tramo decisivo del campeonato.
