La situación del Valencia CF se ha vuelto insostenible a casi todos los niveles por la gran crisis global que sufre la entidad en los últimos años y que pese a la llegada de la mano derecha del máximo accionista, Lay Hoon, a la ciudad no ha conseguido revertir ninguna de las situaciones que se habían ida torciendo de manera brusca en los últimos años con la gestión en la presidencia de Anil Kumar Murhty.
El club se encuentra en una encrucijada económica, con problemas sistemáticos para afrontar los pagos, de hecho este mes de enero no ha podido atender los pagos a los jugadores correspondientes a la primera parte de la ficha de la temporada, y ha vuelto a recurrir a pagarés con intereses a favor de los jugadores para contentarlos y que acepten las condiciones.
Como es lógico esa crisis económica se ha ha trasladado al césped porque cada año se vende a los mejores jugadores y por tato el equipo, ha ido disminuyendo su calidad y por eso ahora se está coqueteando con el descenso. Ahora, con la salida de Gattuso, que no ha resistido la presión y la manera de trabajar de Meriton, la afición ha vuelto a estallar y Noa aguanta más.
La idea es conseguir una imagen visual potente a nivel mundial con el estadio vacío los primeros 19 minutos de partido
De hecho, la asociación Libertad Valencia CF, ha propuesto regresar a las protestas masivas para intentar activar la venta de las acciones contra Peter Lim. La idea formulada al valecnianismo consiste en manifestarse de manera absolutamente pacífica el 11 de febrero a las 20.00 horas de la tarde, en la Avenida Suecia, coincidiendo con la previa del partido que se debe disputar a las 21.00 horas ante el Athletic Club en Mestalla.
Además, la intención del colectivo es conseguir una imagen poderosa visualmente a nivel mundial, consiguiendo que el estadio se quede vació los primeros 19 minutos del partido, y que en ese minuto 19 la gente cante el ya famoso minuto 19 de Mestalla, con el ‘Peter vete ya’ y a partir de ese momento acceder cada uno a sus asientos.
Por último, el colectivo propone que los aficionados permanezcan dentro del estadio protestando una vez acabado por espacio de cinco minutos. Con ello, se pretende empezar a hacer visible en el resto del mundo el gran descontento de la afición con el máximo accionista, y la necesidad de ayuda para que el asiático ponga a la venta su paquete accionarial.
