El joven futbolista alicantino, con 19 años y 394 días de trabajo en su rodilla, volvió a reaparecer sobre los terrenos de juego y lo hizo de la mejor manera posible. Catorce minutos le bastaron para enviar el balón al fondo de las mallas y firmar el tanto que supuso el empate de los suyos frente a la UD Alzira.
El pasado 24 de julio de 2014, solo cuatro días después de regresar de vacaciones, Pedro Martínez García (09/02/1996, Dolores) padecía un duro golpe. Su rodilla decía basta y las pruebas confirmaban los peores presagios. Pedrito (en la foto) sufría una rotura del ligamento cruzado anterior. Por delante, ocho meses y medio de recuperación, de sufrimiento y otras tantas noches de desvelos.
No obstante, el jugador de la cantera grogueta nunca perdió la esperanza y la ilusión por volver a pisar el tendido verde y gracias a ello, la anterior campaña, todavía pudo gozar de algunos minutos en el duelo que enfrentó al Juvenil contra el Real Madrid en la Copa del Rey, choque en el que acabarían perdiendo por la mínima. “La verdad es que me encontré bien durante los diez minutos que jugué. La rodilla respondió perfectamente y eso es lo importante, lo demás ya irá llegando”, aseguraba en una entrevista a Golsmedia.
Pese a ello, el pasado fin de semana, además de debutar en Tercera División, el dolorense tuvo la oportunidad de disputar los noventa minutos del primer partido de la temporada. “No noté ningún dolor y pude aguantar sin problemas. Tuve muy buenas sensaciones y espero que siga así por mucho tiempo”, afirmaba. Asimismo, en el encuentro, que terminó con tablas en el marcador, fue el encargado de erigirse como goleador a los catorce minutos. “Sentí mucha alegría. Llevaba mucho tiempo sin jugar y además de estrenarme en la categoría, pude hacer el gol que ponía el empate en el marcador. Excepto que hubiéramos querido salir victoriosos, no puedo pedir nada más”, declaraba a Golsmedia.
Su equipo, que en este periodo estival no se ha reforzado, está formado en su mayoría por futbolistas que la pasada campaña estuvieron en el Juvenil de División de Honor. Sin ir más lejos, el pasado sábado, el once que saltó al tendido verde del Luis Suñer tenía una media de 19,8 años de edad. “Sabemos que tenemos una plantilla muy joven pero ni ese factor ni la categoría nos asustan. Tenemos ganas de ir partido a partido. Nuestra intención es plantarle cara a cualquier rival que se nos ponga por delante. Esta semana nos visitará el Crevillente y trataremos de sacar un buen resultado”, manifestaba.
A Pedrito todavía le quedan muchos sueños por cumplir aunque, por el momento, va bien encaminado. Este año ha empezado por todo lo alto y espera que continúe su buen momento. Es ambicioso y conoce a la perfección sus límites, pero su deseo por debutar en Primera División con la camiseta del Villarreal sigue intacto. “Son ocho meses y medio de sufrimiento, se pasa mal, pero ahora estoy feliz”, sentenciaba. Pedrito ha vuelto, pero por la puerta grande.