El jugador del Villarreal CF Foyth conduce un balón ante la presión del futbolista del Chelsea Ziyech. Foto: UEFA.

El Villarreal CF tutea a un Chelsea que se proclama supercampeón en los penaltis

El jugador del Villarreal CF Foyth conduce un balón ante la presión del futbolista del Chelsea Ziyech. Foto: UEFA.

Supercopa de Europa.- Chelsea FC, 1 (6); Villarreal CF, 1 (5).

Orgullo groguet. Un ‘Super Villarreal’ tuteó y llevó al Chelsea a los penaltis en la Supercopa de Europa, sí, a ese equipo que eliminó al Atlético de Madrid, al Real Madrid y que le ganó la final de la máxima competición continental al Manchester City de Pep Guardiola, campeón de la Premier League. Ziyech avanzó al Chelsea en la primera mitad y Gerard Moreno igualó para los amarillos en la segunda, en un encuentro con dos partes bien distintas, la primera blue, la segunda grogueta, aunque el Submarino vio como la fortuna le era esquiva en dos acciones que se estrellaron en la madera. En la prórroga no hubo variaciones y en la lotería de los penaltis, esa que le sonrió en la final de la Europa League al Villarreal, le dio la espalda en Belfast en otra tanda eterna que se decidió con una parada de Kepa a Albiol en el decimocuarto lanzamiento. 

Unai Emery formó con un once inicial nada conservador, con Asenjo en portería; Foyth en el flanco derecho de la defensa, Pedraza en el perfil izquierdo de la zaga, con Albiol y el incombustible Pau Torres en el eje de la línea de retaguardia. Los dueños del centro del campo estuvieron formados por el músculo de Capoue y la calidad de Manu Trigueros, con Yeremy Pino en la banda derecha y Alberto Moreno en la izquierda jugando con doble lateral. En ataque el Submarino trató de torpedear al rival con el fichaje Boulaye Dia y del buque insignia Gerard Moreno, recién renovado hasta 2027. Delante estaba el campeón de Europa, un Chelsea que se impuso al Manchester City, campeón de la Premier League, en la final de la Champions. Tuchel planteó un 1-5-2-3, sin Thiago Silva y con Chalobah en defensa, con Kovacic y Kanté, el hombre clave del equipo de Stamford Bridge, y con un tridente formado por Ziyech, Havertz y Werner, con Jorginho, Mount y Pulisic esperando su oportunidad desde el banquillo.

Ambos equipos forman en los prolegómenos del partido junto a los títulos de la Europa League, Supercopa de Europa y Champions League. Foto: UEFA.

El partido comenzó con un monopolio del balón del cuadro de Tuchel, y es que la escuadra blue apretó al Villarreal en su campo con un 80% de posesión del balón y lo que es peor, con un Submarino que apenas era capaz de salir de su área. Esta decoración provocó la primera ocasión clara de los ingleses, con un remate de volea de Werner que obligó a Asenjo a realizar un paradón para salvar a los groguets. Sufría, y cómo sufría el equipo de Unai Emery. Kanté pudo abrir el marcador también tras una pérdida de Gerard Moreno, pero su chut desde la frontal del área se marchó fuera por poco. Los vila-realenses, poco a poco, intentaron rechazar el dominio británico, y de hecho se plantaron en el área contraria pero Albiol no consiguió rematar con tino.

El Chelsea denotó una superioridad física notable, y es que el empate a cero a los 20 minutos del partido era la mejor noticia a tenor de lo visto sobre el terreno de juego. No obstante, la idea de Emery pasaba por contener las acometidas del rival y cazarle en alguna contra e intentar acertar. Pero tal y como estaba el duelo el gol blue podía caer en cualquier momento, y así fue. En el minuto 27 Marcos Alonso puso un pase en profundidad a la carrera de Havertz en la banda izquierda, que le ganó la espalda a Foyth, y el alemán colocó el balón en el corazón del área y ahí, en carrera, llegó Ziyech para abrir el marcador con un remate casi inapelable desde la frontal del área chica. El Submarino intentó reaccionar rápido, pero el disparo lejano de Alberto Moreno no encontró portería. Yeremy Pino también estuvo cerca pero su remate fue demasiado inocente y Mendy atrapó el cuero sin problemas. La tercera ocasión fue la más clara hasta el momento. Foyth leyó el desmarque de Dia y el ex del Stade de Reims vio como Mendy le sacó el balón en el mano a mano.

Pero el Villarreal debía buscar el empate sin desguarnecer su defensa, pues el Chelsea estuvo cerca de vacunar de nuevo al Submarino con un disparo de Marcos Alonso que rechazó Asenjo con una parada providencial. Pese a todo había mejorado el equipo de Unai Emery en el último cuarto de hora del primer acto tras salir demasiado timorato. En los últimos minutos del primer tiempo el partido se enfrió, o eso quiso el cuadro de Tuchel, que vio como Ziyech tuvo que marcharse lesionado, por él entró Pulisic. No obstante, los últimos minutos marcaron el momento álgido de los amarillos, tras una brutal entrada de Rudiger, que se llevó la pertinente cartulina amarilla. Corría el minuto 48 del primer acto, sobre la campana, cuando Alberto Moreno, previa asistencia de Gerard Moreno, estrelló el cuero en el travesaño de forma violenta y posteriormente éste botó sobre la línea de gol sin traspasarla.

Dia punga por un balón con el zaguero blue Chalobah. Foto: UEFA.

La segunda mitad comenzó sin cambios y con un Villarreal que salió a morder y Gerard Moreno gozó de una oportunidad pintiparada para empatar el encuentro, el meta Mendy erró en la salida del balón y le regaló el esférico a Dia, que se la cedió a Gerard Moreno, pero el catalán mandó el cuero al poste tras rozar el propio arquero blue. Segunda ocasión que la madera se interponía en el camino del Submarino y que volvía a aliarse con el Chelsea. El equipo de la Plana Baixa estaba ofreciendo sus mejores minutos pero pese a ello los ingleses podían matar el partido a la contra. Poco antes del cuarto de hora de la reanudación movió el banquillo Emery, que dio entrada a Estupiñán por Pedraza, doble lateral y más potencia en el perfil izquierdo.

El Submarino había dado un paso adelante en el segundo acto y Tuchel apostó por meter gente fresca y realizó un triple cambio con la entrada de Christensen, Jorginho y Mount. Pero los groguets apretaban, Estupiñan volvió a rondar el gol. El partido estaba para el empate, el Villarreal lo merecía, se lo estaba currando y terminaría consiguiendo el premio, antes Emery relevó a Capoue y a Manu Trigueros por Mario Gaspar y Moi Gómez, Foyth se reubicó en el centro del campo y Mario se colocó en el lateral derecho. Así se alcanzó el minuto 73, cuando llegó el tanto del empate, una nueva mala salida de balón inglesa la aprovechó Gerard Moreno para anular a la defensa contraria con una pared con Dia, que le devolvió el cuero de tacón, para terminar fusilando a Mendy con pierna derecha dentro del área y mandar el esférico a la misma escuadra. Gerard, de nuevo Gerard, volvía a hacer justicia.

Gerard Moreno celebra el tanto del empate. Foto: UEFA.

Tras el gol del empate el partido bajó las revoluciones, especialmente se notó el gran desgaste físico realizado por el Submarino durante el partido, algo que provocó que el equipo de Tuchel se mostrara más cómodo en defensa e incluso jugara más en campo contrario, de hecho Jorginho dio el susto con un remate que se estrelló en el cuerpo de Yeremy Pino. Ya en la recta final del choque Emery agotó su cupo de cambios, con la entrada de Morlanes y Raba por Alberto Moreno y Dia, la cantera al poder en las huestes amarillas, que concluyó el tiempo reglamentario con siete futbolistas de la factoría de Miralcamp, seña de identidad grogueta. En el descuento no hubo variaciones aunque Marcos Alonso mandó el balón fuera por muy poco. Prórroga, como en Gdansk, y con el mismo marcador.

Antes del inicio del tiempo extra salió Mandi por un extenuado Yeremy Pino, el Villarreal iba a terminar jugando con tres centrales, con el ex del Betis junto a la sempiterna pareja formada por Albiol y Pau Torres. El Chelsea comenzó fuerte la prórroga, no quería sorpresas ante un rival que se le había subido a las barbas en una segunda mitad que no se esperaba. Sin embargo, los blues no eran capaces de generar ocasiones claras de peligro, mejor que mejor para un Submarino que estaba consiguiendo lo que quería, que pasaran pocas cosas sobre el verde. Ya en el 100’ la tuvo Pulisic, tras una buena combinación con Mount, para poner el 2-1, solo ante Asenjo el atacante mandó el cuero fuera por muy poco.

En la reanudación de la prórroga Asenjo sacó su capa de superhéroe para abortar una clara ocasión de Mount tras un error de Pau, era el 2-1, era la vida. A diez minutos de los penaltis el Villarreal ya pasó a defender el marcador con una línea defensiva formada por cinco jugadores y las transiciones ofensivas comenzaron a escasear, el físico también menguaba. En el Chelsea comenzaba a verse impotencia por la situación además de jugar contra un crono que corría demasiado rápido para los blues y excesivamente lento para los groguets.

Para los penaltis Tuchel cambió a su portero, quitó a Mendy y sacó a Kepa Arrizabalaga, que terminó erigiéndose como el héroe de la final. Y eso que los londinenses comenzaron errando el primer penalti, Asenjo detuvo la pena máxima a Havertz. Mandi falló para el Villarreal, le paró Kepa el primero de los dos penales. A partir de ahí nadie falló. Gerard Moreno, Estupiñán, Moi, Raba y Foyth no marraron para el Villarreal; ni Azpilicueta, Marcos Alonso, Mount, Jorginho, Pulisic y Rudiger para el Chelsea, éste último obligaba a Albiol a marcar, pero el zaguero vio como Kepa paraba su lanzamiento y con ello desvanecía el sueño groguet.

El Chelsea se toma la revancha de las dos últimas Supercopas de Europa, en las que perdió en penaltis ante el Bayern Munich en 2013 y frente al Liverpool en 2019, amén de su derrota en 2012 ante el Atlético de Madrid. Es el segundo entorchado de la competición para un equipazo que no pudo ganar en 120 minutos a un Villarreal glorioso. Dos finales en tres meses y un título europeo en las vitrinas, quien lo hubiera dicho años atrás.

Los jugadores del Chelsea celebran su victoria a la conclusión del encuentro. Foto: UEFA.

Ficha técnica:

Chelsea FC: Mendy (Kepa, m. 119), Zouma (Christensen, m. 65), Chalobah, Rudiger, Hudson-Odoi (Azpilicueta, m. 82), Marcos Alonso, Kanté (Jorginho, m. 65), Kovacic, Ziyech (Pulisic, m. 42), Havertz y Werner (Mount, m. 65).

Villarreal CF: Asenjo, Foyth, Albiol, Pau Torres, Alberto Moreno (Morlanes, m. 85), Capoue (Mario Gaspar, m. 70), Manu Trigueros (Moi Gómez, m. 70), Yeremy Pino (Mandi, m. 91), Pedraza (Estupiñán, m. 58), Dia (Raba, m. 85) y Gerard Moreno.

Goles: 1-0. Min. 27: Ziyech. 1-1. Min. 73: Gerard Moreno.

Penaltis: Havertz, para Asenjo (0-0); Gerard Moreno, gol (0-1); Azpilicueta, gol (1-1); Mandi, para Kepa (1-1); Marcos Alonso, gol (2-1); Estupiñán, gol (2-2); Mount, gol (3-2); Moi Gómez, gol (3-3); Jorginho, gol (4-3); Raba, gol (4-4). Pulisic, gol (5-4); Foyth, gol (5-5); Rudiger, gol (6-5); Albiol, paró Kepa (6-5).

Árbitro: Sergei Karasev (Rusia). Amonestó a los jugadores del Chelsea Rudiger (44’) y Kepa (120′), y al entrenador Tuchel (45’); así como a los futbolistas Villarreal Yeremy Pino (61’) y Raba (119’).

Estadio: Windsor Park (Belfast, Irlanda del Norte).

Incidencias: El Chelsea se proclamó supercampeón de Europa por segunda vez en su historia tras su primer título conseguido en 1998, mientras que el Villarreal se estrenó en la competición. Temperatura, 12ºC.